ESCAMELLAO Y PAREDÓN DEL ALBO O MARTA NAVARRA DESDE LAS VEGAS DEL TORO HASTA EL REFUGIO DE ALIVA

 



Finales del mes de agosto, de nuevo en Picos de Europa, en principio para completar un exigente recorrido que se vería acortado por la climatología que nos haría cambiar casi cada día de ruta, la nieve y las nieblas irían marcándonos el día a día. Y en el segundo día nos dejó completar el recorrido marcado, una travesía desde las Vegas del Toro o de Sotres hasta el Refugio de Aliva ascendiendo dos cumbres: El Escamellau y el Paredón del Albo también conocido como Marta Navarra.


La mañana estaba fría a la espera de un sol esperanzador que calentase un poquito estos días finales de agosto, en los que una intensa nevada había cubierto la parte más alta de las montañas, el día anterior la niebla nos había cogido en el Oriental teniendo que desistir de seguir con el plan que teníamos trazado. Desde las Vegas iluminada por el sol (foto 1), ya contemplábamos la preciosidad de montaña que es el Escamellau mientras caminábamos en dirección a la Canal de Fresnedal.


Hay que tomarse con calma, es temprano y el sol comienza a calentar, la mochila pesa lo suyo ya que nuestra intención es seguir recorriendo el Central los siguientes días, seguimos progresando ladera arriba en principio por la canal de Fresnedal que dejaremos para seguir progresando por el valle de las Moñetas.



Desde aquí ya contemplamos la nieve que adorna las cumbres más elevadas de este Macizo Central de los Picos de Europa, aprovechamos para sentarnos un ratín al solin de la mañana y disfrutar de la contemplación de la subida. Al menos el día es soleado y no hay previsión de niebla, el día anterior tuvimos que bajar del Oriental por culpa de una espesa niebla que no nos permitió realizar lo que teníamos pensado, la montaña es así de caprichosa.

   


El camino siempre en ascenso nos lleva hasta la Vega de Carrazoso y desde allí al Lago Viejo (fotografía superior), atravesamos el inmenso agujero (jou) para subir hasta un collado en el que ya contemplaremos el Lago de la Moñetas (fotografías inferior).


La parada es obliga, la belleza inigualable de este precioso Lago obliga a detenerse para su contemplación, también apetece sentarse y reponer fuerzas después de una larga ascensión hasta este hermoso lugar. Uno se queda extasiado mirando ese verdor sobre un agua tan transparente  que apetece quedarse aquí. Pero hay que seguir....



Rodeamos el lago siempre en subida por una canal que en algún tramo tiene algo de hielo (curioso, estamos en agosto, pero es que las dos noches anteriores han sido muy frías), con cuidado vamos remontando sin quitarle vista a esa hermosura de lago. Pronto sobre nuestras cabezas empezamos a contemplar los primeros rebecos, este parece contemplar algo en la lejanía y es que las vistas a medida que subimos son impresionantes.


Y desde ahí vemos parte del recorrido que vamos a hacer al día siguiente, o al menos esa era nuestra intención, pasar por Collada Bonita, pero la subida y la collada por este lado esta completamente helada, así que ya barruntamos que igual no va a poder ser. En la fotografía se pueden ver de izquierda a derecha: La Morra, la Torre de las Colladetas, Collada Bonita, la Aguja de los Martinez y la Torre del Oso.

   


Seguimos progresando en la caliza, las vistas son sobrecogedoras, también la presencia constante de rebecos que casi nos acompañan en nuestra subida, que extraordinario animal, no puedo dejar de parar a admirarlo, me fascina. En la lejanía podemos contemplar el pueblo cabraliego de Sotres (foto superior) donde pasamos la noche.


Seguimos progresando y admirando hasta llegar a la Collada de las Grajas donde ya tenemos vistas al Macizo Oriental donde estuvimos ayer, sus cumbres principales: Cortés, La Morra... también cubiertas por el manto blanco de la nieve. Nos encontramos en un collado situado entre las dos cumbres que queremos hacer, la mochila pesa lo suyo, así que optamos por dejarla en el collado y subir con poca carga hasta las dos cumbres.

  


Los buitres leonados aprovechan las térmicas para remontar estas montañas, que pena no ser pájaro y tener esa facilidad para ascender y descender y sobre todo contemplar estas maravillas. Seguimos prograsando sobre la caliza sin mucha dificultad hasta llegar a la cumbre del Escamellau (2.068 metros).


La cima es el punto culminante de una ascensión, la meta que se quiere alcanzar y el lugar donde enriqueces la vista, desde el Escamellau contemplamos que casi todo el recorrido del día siguiente se encuentra cubierto de nieve y probablemente de hielo como hemos podido ver en las cercanías del lago de las Moñetas, iremos viendo. Desde aquí contemplamos la siguiente cima,  el Paredón del Albo o Marta Navarra, la primera que se ve detrás del bastón en forma de morra, detrás el  Cueto la Cuadra y al fondo la Peña Vieja;  también otras cumbres como los picos de Santa Ana, Tiros Navarro, Campanarios, La Morra, Torre del Oso, Torre del Carnizoso o la Peña Castíl; y debajo la inmensidad de los puertos de Aliva y encima las montañas del Oriental: Cortes, Morra....



Hay que seguir, descendemos por el mismo camino de subida de nuevo hasta el Collado de las Grajas, optaremos de nuevo por dejar la mochila e iniciar la subida por la parte que contemplamos y que da a los puertos de Aliva y descender por el lado contrario, la subida no esta marcada, subimos por una canal herbosa con bastante desnivel pero por la que se progresa bien.

  



Eso nos llevará a un pequeño collado y desde allí a una nueva trepada ya por caliza que nos situará casi en la antecima, desde ella ya podemos contemplar bajo nosotros la cumbre del Escamellau (foto superior) donde estuvimos y detrás de ella nuevamente el pueblo de Sotres.


Y finalmente la cumbre del Paredón del Albo o Marta Navarra situada a 2.125 metros y en la que curiosamente si encontramos algo de nieve para lo que podemos contemplar en otras cumbres de los picos. Las vistas muy similares a las que pudimos contemplar desde el Escamellau, se agrandan sobre los puertos de Áliva situados debajo nuestra, allí en la lejanía el el Refugio en el que pensamos pasar la noche.



Antes de bajar volvemos a mirar la zona de collada Bonita y en nuestras cabezas ya empieza a rumiar la idea de cambiar el recorrido del día siguiente... aunque aún tenemos alguna esperanza. Descendemos por la ladera contraria sin mucha dificultad, salvo una llambria con un poco de hielo que da algo de trabajo, debajo podemos contemplar el lago de las Moñetas, ese verde esmeralda llama la atención en un mundo de caliza, espectacular.


Al subir hacía el Paredón nos llamó la atención un animal escondido tras una enorme piedra con unos cuernos rojos, que sin duda era una cabra, al bajar la cabra estaba sobre la caliza sobre nuestras cabezas en la collada de las Grajas, no sabíamos muy bien a que venían esos cuernos rojos, días después nos enteramos por un pastor de Sotres de que los pastores de Liebana pintaban los cuernos a las cabras de rojo para poder verlas entre la caliza, no se si es cierto o no, pero la verdad es que esos cuernos llamaban mucho la atención en ese terreno.



Debemos de seguir, desechamos la opción de perder tiempo descendiendo por la larga y tediosa canal de las Grajas hacía la pista y decidimos tomar un sendero que faldea el Marta Navarra y que en los mapas vemos que tiene continuidad hasta las minas abandonadas del mismo nombre. El sendero se rápidamente y intuitivamente vamos desciendo por terreno complejo hasta el lugar donde se encuentra la mina (foto superior).



Rebaños de rebecos pastan tranquilamente en las verticales laderas por las que pasamos, llevamos muchas horas caminado y no nos hemos encontrando con nadie, soledad y naturaleza, lo mejor para estos duros tiempos de pandemía, todo un lujo. Frente a nosotros pero muy abajo ya contemplamos el tejado rojo del Chalet Real y por encima la inmensa mole de Peña Vieja (foto superior).



Y seguimos descendiendo, en dirección a el lugar donde pasaremos la noche, en el descenso contemplaremos la Canal del Vidrio, por donde queremos subir al día siguiente, vemos que también hay nieve en su parte superior, por si teníamos alguna duda, esta conemplacíón hace que desechemos la ruta del día siguiente, subir por aquí llegar a Collada Bonita y bajar por la Celada a Urriellu para dormir en el refugio de la Terenosa, así que después de la ducha habrá que ir pensando en otro recorrido. En la fotografía se puede ver la antigua mina de Las Mánforas o de Áliva donde se extraía blenda y ya abandonada.



Si hay algo que fastidia y mucho es que después de una bajada tan larga desde la cima del Marta Navarra, los últimos metros hasta llegar al Refugio de Aliva sean en subida, cuesta decirle a las piernas: tenéis que subir, ellas reniegan, pero no queda otra y acometemos la última y dura rampa de subida hasta el lugar donde vamos a dormir, pensando en la ducha reparadora, en la cerveza reparadora, en la cena reparadora que nos prepare para lo que vayamos a hacer al día siguiente, que a aún no tenemos idea de que será. Hoy mientras contemplo desde la ventana como el sol se va en estas inmensas praderas de Aliva fueron nueve horas sumergidos en la magia de Macizo Central de los Picos de Europa, mañana será otro día de disfrute, eso seguro.




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