EL GUARDIAN DE MIS EMOCIONES




Una vez más vuelto a encontrarme con él, me resultaría complicado decir cuantas veces he pasado a su lado, cuantas veces recorrí ese mismo camino que pasa justo por donde él, mi fiel guardián de los caminos, solo las estaciones cambian este paisaje adormecido que fue en otros tiempos bullicioso y ahora permanece en calma por el abandono al que se ha visto obligado, los hombres somos así, conquistamos para dejar olvidado y en esa conquista dañamos, la naturaleza justa recuperadora vuelve a reconquistar de nuevo lentamente lo que nosotros le arrebatamos, yo me resisto a ese olvido y mis pasos me guían a pasar a su lado, una, dos., tres o las que me hagan falta porque allí, en este lugar que contempláis yo consigo mi quietud interior, mi calma, aquí detengo mis pasos y le miro, aquí me siento y espero, esa quietud que me calma, esa paz profunda que deseo y anhelo y que aquí consigo, aquí recuerdo las palabras que Siddharth Pico Raghavan Iyer escribió en ese libro memorable que es El arte de la quietud: La aventura de no ir a ninguna parte: 

"La palabra "quietud" me devuelve a uno de los pocos lugares en los que he encontrado la calma perfecta en cuerpo y alma. En cuanto saco mi cámara, descubro la quietud interior, esa sensación profunda de paz que anhelo todos los días. Me pierdo de una manera tan hermosa que es difícil de describir. Mientras me siento, en calma, mirando por el objetivo, mis sentidos se aguzan. El aroma de la tierra me hace sentir arraigada; el sonido de las olas que baten o de la hierba que se mece con el viento, o el balido de una oveja solitaria en la distancia, me hace sentir muy viva; y la vastedad de lo que veo hace que me sienta más grande. Eso es lo que significa vivir en el ahora, que en realidad no es más que la quietud mental y corporal. Mis fotografías nacen de un lugar de emociones. No son un intento de captar la imagen perfecta, sino de apresar el sentimiento que me embarga cuando contemplo las cosas que tengo delante".

Una, dos, tres... cien y las que hagan falta, caminaré por caminar pero seguiré pasando po reste lugar donde está el guardián de mis emociones.




Comentarios

Belén Menéndez Solar ha dicho que…
¡Cómo entiendo tus palabras, querido Carlos! y mucho más ahora que no puedo salir apenas a la naturaleza, que para mi es la única vida verdadera, dónde solo es posible sentir el bienestar y la felicidad que sí que existe, pero bien sabes tu que solo allí está... Sigue y sigue, los encadenados, te necesitamos. Un fuerte abrazo.