LOS CISNES SALVAJES DE COOLE





Los árboles están en plena belleza otoñal,

y los senderos del bosque están secos,

en el crepúsculo de octubre el agua

refleja un cielo quieto;

sobre el agua que desborda las piedras

hay cincuenta y nueve cisnes.



Diecinueve otoños me cayeron encima

desde la primera vez que los contara;

y vi, mucho antes de haber terminado

que todos de repente vuelo alzaban

dispersándose en grandes anillos rotos

en revuelo de alas clamorosas.



Yo apreciaba esas criaturas brillantes

y hoy mi corazón está dolido.

Todo cambió desde que, al oír en el ocaso,

por primera vez en esta costa

sobre mi cabeza el tañer de sus alas

con paso más ligero caminara.



Frescos aún, amante con amante,

chapotean en las frías

y afables corrientes o por el aire ascienden.

Sus corazones no han envejecido;

vagan a su antojo, pues pasión o conquista

aún los esperan.


Flotan ahora sobre el agua tranquila,

misteriosos y bellos.

¿Entre qué juncos se asentarán,

al borde de cuál lago o estanque

deleitarán los ojos de los hombres

cuando despierte yo algún día

para descubrir que se han volado?



William Butler Yeats





Comentarios

MoniRevuelta ha dicho que…
Que seres tan hermosos, no me extraña la atracción que ejercen sobre poetas, y todo aquel que sepa admirarlos.
Precioso post, Carlos:)
Un fuerte abrazo..
VENTANA DE FOTO ha dicho que…
Que buen hallazgo! Me gustan mucho los encuadres que has hecho.

Besos