MAS ALLA DE LAS MONTAÑAS


 "Quiero estar solo con alguien más que quiera estar solo".

Dimitri Zaik



Con el paso de los años ambos fueron envejeciendo, las piedras y su cuerpo, aquel tejado de escobas verdes y su hermosa cabellera negra como el tizón, aquella mañana soleada su mirada se iba más allá de las montañas, recordaba aquellos días en los que se alejó de los valles en silencio, sin que nadie recordase su presencia en ellos, subió buscando vivir y encontró allí arriba toda su vida; atrás quedaron aquellos años en los que la curiosidad hizo que algunos se acercaran a contemplar la cabaña y sus verdes prados, subiendo por el estrecho sendero de montaña tallado en la roca y superando el duro desnivel que separaba su vida de la que había olvidado, él al verlos con ojos llorosos y  puños apretados, sin dirigirles palabra se alejaba lentamente colina arriba hasta que a la caída de la tarde esta le devolvía la tranquilidad que deseaba y todo volvía a aquella quietud que le amansaba y que tanto amaba, a esa hora en al que descendían los rebaños de rebecos para pastar en la fresca hierba, en la que algún zorro espiaba buscando alguna gallina despreocupada y sentado contemplaba como los ciervos le contemplaban; y así transcurrían sus días y también sus noches, acompañado por una naturaleza que no le inquietaba, con el paso del tiempo aquellos hombres dejaron de subir y los caminos se fueron perdiendo y olvidando en su memoria, tanto que fueron envejeciendo, casa, prados y su cuerpo; y aquella mañana soleada sentado sobre la fresca hierba al mirar hacía la colina vio a un hermoso macho de rebeco que bajaba desafiante hacía sus prados, era el más hermoso ejemplar que nunca había visto en aquellas montañas, muy cerca detuvo su marcha y se le quedo mirando, él le devolvió la mirada y supo que venía a buscarle, lentamente se fue durmiendo sobre la fresca hierba en aquella mañana soleada; cuentan los que por allí suben que algunas veces aún se puede ver a un macho de rebeco contemplando desde las cercanía de la cabaña más allá de las montañas.







Comentarios

El tejón ha dicho que…
Pues yo mismo.
Vaya carga de magia tiene la foto del chozo y que vitalidad la del rebeco,jejeje
Un abrazo.
Belén Menéndez Solar ha dicho que…
¡Qué buena la frase de Kaik, querido Carlos!, comparto contigo ese sentimiento. Que tengas mucha muchísima salud para continuar con tus íntimos paseos, bien conozco esa maravillosa sensación que solo la Naturaleza nos puede regalar. Un fuerte abrazo desde el concejo vecino, ahora que el invierno nos deja vernos más cerca. Feliz 2019, desde la Sierra de Amieva a tu Tiatordos, al Maciédome, al Recuencu...