BARRANCO DE LA HOZ Y CAÑÓN DEL RÍO BLANCO



Calomarde es un pequeño pueblo de la Sierra de Albarracín en la provincia aragonesa de Teruel, desde el vamos a hacer una pequeña ruta de montaña que nos llevará a recorrer el barranco de la Hoz y el cañón del río Blanco. Estamos a finales del mes de junio, las temperaturas son muy altas a pesar de que nos encontramos a 1.312 metros de altitud y del madrugón ya que la meteorología indica la aproximación de tormentas al mediodía. La ruta no es larga y desde el primer momento en el que nos posamos del coche podemos comprobar la belleza de este lugar, miles de amapolan embellecen aún más un paisaje ya de por si bello.


La ruta perfectamente balizada e indicada con paneles verticales y descriptivos que indican el "Cañón de Los Arcos" comienza al final de la población. Un poco más adelante encontraremos la señalización del "Barranco de la Hoz" y postes verticales con las marcas de la ruta durante el recorrido. Nos adentramos en el cañon, con un sol abrasador y comprobando que ni los buitres tienen ganas de levantar el vuelo, una buena colonia se encuentran sobre las paredes verticales del Alto de la Piedra (1.521 metros). El camino ancho llega hasta el lugar conocido como "El Moricacho" y continúa hasta la presa de los Ahogados, allí un cartel da testimonio del porqué del nombre de esta presa. También descubro en el interior de la misma la copula de dos culebras bastardas (o eso creo), que tranquilamente se encuentran enroscadas en un tablón que hay en el centro de la presa. No será la única sorpresa en esta preciosa ruta.



La foz se va estrechando, pronto llegaremos a un indicador que reza "Puente de la Toba", seguidamente a un panel descriptivo de la ruta "SL.TE-40" que estamos siguiendo  y a un cruce donde comenzamos a subir por la ladera de la Peña de las Pisadas, el sendero bien marcado y balizado comienza a coger altura sobre la foz, dejándonos unas preciosas vistas de la misma, también observaremos el camino por el volveremos y el Puente de la Toba un poco por debajo nuestra (foto inferior).


Aunque el sendero es perceptible, la ruta es algo aérea y en algunos tramos puede resultar complicada para personas que padezcan de vértigo, aunque no presenta ningún tipo de dificultad técnica más allá de ir disfrutando de las bellas vistas que nos ofrece. A pesar de la altura en este tramo que nos alejaos del río el calor es intenso y las sombras prácticamente nulas, la subida es pronunciada y remata en un pequeño collado, muy cercano a la cima de la Peña de las Pisadas (1.424 metros), a la que no subimos. Desde aquí ya en descenso y por un sendero descendemos hasta las cercanías del Molino de Abajo.


Se agradece y mucho llegar a las sombras de este bello paraje y también al frescor del río Blanco que nos depara la sorpresa del vuelo de cientos de caballitos del diablo y libélulas, también de bastantes mariposas, un auténtico paraíso para estos insectos. Cruzamos el río y nos encontramos con un indicador que nos ofrece continuar hacía Frías de Albarracín y visitar el siguiente molino "de las Pisadas" o regresar a Calomarde por la variante de la ruta, la SL.TE-40.1 volviendo por el Puente de la Toba". Viendo el pronóstico del tiempo decidimos regresar a Calomarde y disfrutar del cañón.


Y también del auténtico vergel del río, que nos sigue regalando el vuelo frenético de las libélulas, sorprendiéndonos con la presencia de una flora espectacular en la que destacan las orquídeas y también el verde de un río transparente que ha creado la maravilla que vamos a recorrer ahora por su orilla y que antes pudimos contemplar desde las alturas.
  

Y pronto nos encontraremos con la primera de las pasarelas instaladas para poder recorrer algunos de los tramos de la estrecha foz, lo cual nos permite tener una visión de la mismas sin más precaución que no tropezar, por sus pasamanos, en las rocas y en las orillas seguimos contemplando y maravillándonos de la hermosura de las libélulas (foto inferior) y de la sorprendente flora casi microscópica que se encuentra en las paredes del cañón. Debajo de las pasarelas el río blanco discurre tranquilo dando honor a su nombre.


El camino es una auténtica gincana, caminamos por pasarelas, descendemos a la orilla del río, ascendemos por escaleras casi verticales, caminamos por sedos labrados en la roca, otros tramos con estrechos senderos con escaleras que llegan de nuevo al río, en un recorrido espectacular que remata en un estrecho túnel formado por la foz y una enorme roca, bajo la que hay que pasar, que ha quedado encajada en la foz. Allí una enorme rana se tira al agua al vernos, pero queda expuesta por la transparencia de las aguas, allí estaba mucho más fresca que nosotros seguramente.


Salimos de la foz y llegamos al Puente de la Toba que cruzamos, en unos metros llegaremos, volvemos a cruzar el río y contemplamos el lugar por el que ascendimos hacía el Barranco de la Hoz, desde aquí ya es el mismo recorrido que realizamos por la mañana. Llegamos hasta la Presa de los Ahogados y nos detenemos a leer el cartel, en ese lugar Joaquin Lozano y Pedro Lahuerta, un 17 de Agosto del año 1.876, acompañados de una yegua, intentaron cruzar el río durante una tormenta. Debido a la crecida, los dos hombres fueron arrastrados por la corriente y murieron ahogados, la yegua sobrevivió. 


Desde allí el ancho camino nos lleva a la gran muela pétrea del Moricacho, a su izquierda hay una cueva (foto inferior) que había contemplado por la mañana, pese al color asciendo los pocos metros que separan el camino de este ojo, que no cueva que cose la montaña, se agradece llegar a ella por su frescor y también por las vistas que me deja del camino. Vuelvo a bajar al camino y me entretengo a contemplando el vuelo de los buitres leonados y una pareja de preciosos alimoches que pronto se posan en los riscos del Alto de la Piedra, las nubes evolucionan y la tormenta comienza a llegar por la foz. Aún así en los tramos finales disfrutamos enormemente de los preciosos campos de amapolas de esta belleza que es la Sierra de Albarracín. 


Cuantas cosas en tan poco espacio de tiempo y en una ruta tan corta, a la belleza natural de estos parajes se une la riqueza de la fauna y flora que atesora, el descubrimiento del entorno de este río, en el que hubo momentos en el que contemplamos un buen montón de libélulas y caballitos del diablo compitiendo por posarse en una rama, en una hoja, en una brizna de hierba hace que merezca la pena recorrer esta pequeña ruta, que es una auténtica maravilla natural. Os la recomiendo, no queda muy lejos del precios pueblo de Albarracín y merece mucho la pena.

Como siempre me gusta acompañar las rutas con alguna canción así que en esta ocasión os dejo con Jorge Drexler y su canción "Tres mil millones de latidos".

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Ficha de la ruta

Lugar de salida: Calomarde (Teruel)
Lugar de llegada: Calomarde
Tipo de ruta: Circular
Recorrido: Desde Calomarde seguimos la SL-TE-40 "Ruta del Barranco de la Foz" bajando al Molino de Abajo y volviendo a Calomarde por la SL-TE-40.1 "Ruta del Puente de Toba del Río Blanco".
Km. recorridos: 5,46 km.
Desnivel acumulado: 218 metros.
Tiempo total ruta:  03:18 horas
Dificultad:  Media/Alta (si se tiene vértigo)

OJO: El usuario del GPS debe usar el sentido común y prestar atención, especialmente en zonas de orografía complicada y en condiciones climatológicas adversas (niebla, nieve, etc.) para evitar extravíos y/o accidentes.



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Comentarios

La Biosfera de Lola ha dicho que…
Me encanta Carlos, preciosas fotos. besos.
Paloma Robles Blanco ha dicho que…
Qué maravilla! Es una delicia Albarracín para recorrer y visitar su entorno. Para que digan que Teruel no existe...Gracias Carlos
CARLOS ha dicho que…
Seguro que si Lola y mucho, es un lugar hermoso rebosante de naturaleza. Un beso y muchísimas gracias.
CARLOS ha dicho que…
Y claro que existe y bien que lo sabemos los que por allí nos perdemos y seguiremos haciéndolo, el entorno es un lujo en todas las épocas del año. Gracias a ti Paloma, un abrazo enorme.