BUITRERAS



Buitre leonado (Gyps fulvus)




Entre los meses de noviembre y diciembre las parejas de buitre leonado vuelan ala con ala en un cortejo nupcial en el que suele incluir algún que otro picado en el cual ambos ejemplares se persiguen en vuelo. Durante esta época ya suelen dormir en los cortados rocosos que suelen usar para construir el nido, en lugares abiertos y bastante inaccesibles (acantilados de montaña o cortados) frecuentemente usan cuevas abiertas, resguardados de las inclemencias del tiempo o la nieve, suelen estar formados por palos no muy gruesos,  hierba y ramas pequeñas de arbustos y normalmente construido sobre otro usado los años anteriores. En diciembre algunas parejas comienzan la puesta del único huevo, aunque lo normal es que la mayoría continúen atareadas en la construcción del nido o peleándose con buitres inmaduros que merodean por la colonia. 

Ambos géneros se turnan en la incubación, en turnos bien regulados, haciendo al menos dos veces al día el relevo. Si la colonia es numerosa se pueden observar varios ejemplares en los nidos, inmaduros y subadultos están presentes y aprenden de cerca sus deberes para el futuro.

La incubación dura cincuenta y dos días, aunque puede alcanzar los sesenta, los nacimientos comienzan a partir de la segunda decena de abril, el pequeño nace muy desvalido, pues su plumón es poco denso, de color crema y pesa unos ciento setenta gramos de promedio. Esto sorprende sobre todo en colonias situadas en zonas de alta montaña en las que la nieve es abundante en esos primeros días de vida suelen morir bastantes. Los adultos cubren a su hijo continuamente, alternándose como en la incubación, a las tres semanas de vida todo el cuerpo del pollo está cubierto con un plumón muy denso y sus gritos (débiles a la semana de nacer) se hacen más fuertes. Los dos adultos lo ceban los primeros días regurgitando una masa pastosa a intervalos frecuentes. A los dos meses ya pesa seis kilos y aparecen las plumas, tomando la apariencia de los adultos.  Cuando ya está emplumado, permanece sólo gran parte del día y los adultos lo ceban muy poco y cuando lo hacen regurgitan cantidades enormes de carne a medio digerir. Cuatro meses pasará el pollo en el nido antes de que este se lance a volar libremente, aunque aún no es completamente independiente y debe ser cebado por sus padres también por regurgitación del alimento.

Los juveniles suelen permanecer juntos en los nidos de la colonia como si fueran hijos de una misma pareja, caminan por la repisa y con frecuencia caen al vacío planeando, en algunas ocasiones suelen seguir en sus vuelos a los adultos cuando éstos buscan comida, pero no llegan a bajar a la carroña, regresan a la colonia y permanecen agrupados hasta que los adultos regresan y los ceban en abundancia.

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Interesante reportaje Carlos, muy bien documentado, el vídeo es sensacional.
Un fuerte abrazo
VENTANA DE FOTO ha dicho que…
Cuanto sabes de las montañas y de los animales que habitan en ellas. encima de esas montañas te debes sentir inmensamente libre.

Besos
Jesús Castellano ha dicho que…
Estupendo vídeo, Carlos y como siempre la documentación que aportas es muy interesante.

Saludos.
La Biosfera de Lola ha dicho que…
Estupenda la entrada Carlos. Aquí cada día hay más y ya no es difícil mirar al cielo y verlos. Preciosas fotos. Besos.