ENTRE HIELO Y NIEVE POR PELOÑO


"La soledad es el precio de la libertad".

Carmen Díez de Ribera


Mis caminos en solitario siempre parten de las casas de San Juan, sea monte arriba o monte abajo, la noche ha sido muy fría y el comienza a iluminar la Peña Taranes y el Tiatordos cuando salgo de un Beleño congelado, como muchas otras veces me acompaña mi inseparable Sky, parto sin intención de ir a un lugar concreto, monte arriba, a cuesta la pesada mochila, crampones, piolet, raquetas y palos, todo por un por si acaso, arriba hay nieve, hielo...


A pesar del frío pronto sobra ropa, la cuesta calienta y el peso de la mochila ayuda a desentumecer el cuerpo, la tierra cruje a cada pisada, congelada, lentamente voy subiendo por el atajo que lleva a Bedules, monte arriba sin prisa, de repente vemos algo sobre el camino, un zorro que aún no no ha olido mira el monte, Sky ladra y el zorro sale ladera abajo, al poco la veo salir corriendo detrás de los árboles, un pequeño rebaño de seis ciervas sale corriendo delante de ella. Así entretenidos llegamos a la fuente de lo dos caños, el agua sale fría, fresca, un buen trago y allí arriba desayunamos.


Al poco alcanzamos la pista de Bedules y la nieve o más bien el duro hielo, que sostiene bien nuestras pisadas, la pista no alza sobre el valle de Beleño. Llegamos a Bedules desde donde contemplamos los picos, el aparcamiento cubierto de nieve y hielo, aquí podría coger varias opciones, tiro por la pista desaparecida bajo el hielo, sostiene bien y con el peso que llevo no me hace falta calzar raquetas ni crampones, así que continúa el porteo y nuestro camino hacía Biforcadera entre las hayas aún desnudas del invierno. Cientos de huellas se cruzan con las nuestras, como presta caminar en soledad por estos rincones. 


Continúo hacía el Monte de los Nevarinos camino de Granceno, disfrutando del enorme espectáculo que deja lo blanco y también de un sol delicioso que nos acompaña, los arroyos y cascadas se cubren de hielo, el camino es largo, lo hacemos sin prisa contemplando y disfrutando, Sky va y viene, corre y se para, me espera y la espero, así llegamos a Granceno y a la fuente y allí de nuevo trago y algo de comida, me mira y saco de la mochila algo de comida y allí comemos. Allí decido bajar por Peloño, intuyo que los ríos pueden bajar con mucha agua pero vamos a comprobarlo.


Descendemos por el bosque intuyendo el camino inexistente tapado por la nieve, dura, tan dura que no hace falta nada, las raquetas, los crampones, el piolet, los palos siguen en la mochila... descendemos a veces por bosque, Sky sigue levantando venados que pasan corriendo por el bosque, arriba y abajo, a veces desaparece, yo continúo mi camino ella siempre me acaba encontrando en el bosque, así por el Monte de los Bustiellos llegamos al arroyo del mismo nombre, me mira, la miro y ambos comprobamos que el caudal que desciende no nos permitirá pasar al otro lado, aún así nos quedamos mirando el río, buscando un paso, intentando caminar sobre las aguas... 


Desistimos y buscamos nuestros pasos para ascender el largo camino, monte arriba, bosque arriba, entre las hayas, contemplando como el sol deja en la blanca nieve dibujada la silueta de las ramas de las hayas y así poco a poco, sin mucha prisa llegamos de nuevo a Granceno y allí junto a la fuente, entre la nieve y el hielo nos sentamos y comemos, que son horas, mientras la mochila descansa cargada de tanto peso y yo echo unas carreras con Sky por el hielo..... desde allí a Biforcadera y Les Bedules para dejar ese mundo de hielo y nieve y la soledad de los caminos y bajar de nuevo a San Juan por el atajo, mientras el sol se va poniendo y de nuevo el frío vuelve a reinar en los valles y montañas del Parque Natural de Ponga.


Al llegar sobre San Juan me quedo mirando desde arriba el pueblo, como lentamente las sombras lo van cubriendo y como el humo de las chimeneas se va elevando al cielo, allí a mi mente se viene una canción del grupo asturiano Corquieu, la canción se titula "Llabios de miel", me siento muy afortunado de poder disfrutar de estos lugares en completa soledad, de poder caminar nueve horas sin más compañía que mis pisadas pudiendo disfrutar de lo que la naturaleza me quiera ofrecer. 

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Ficha de la ruta

Lugar de salida: San Juan de Beleño (Ponga-Asturias)
Lugar de llegada: San Juan de Beleño
Tipo de ruta: Lineal
Recorrido: San Juan de Beleño - Les Bedules - Biforcadera - Granceno - Descenso por Peloño - Granceno - Biforcadera - Les Bedules - San Juan de Beleño.
Km. recorridos: 21,24 km.
Desnivel acumulado: 994 metros.
Tiempo total ruta:  09:00 horas
Dificultad:  Media (invernal)

OJO: El usuario del GPS debe usar el sentido común y prestar atención, especialmente en zonas de orografía complicada y en condiciones climatológicas adversas (niebla, nieve, etc.) para evitar extravíos y/o accidentes.

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Comentarios

VENTANA DE FOTO ha dicho que…
Nunca me he encontrado en esa absoluta soledad que estas describiendo. Esa soledad hace agudizar aún más los sentidos y disfrutar de los placeres que brinda la Naturaleza.

Me encantan las imágenes que has captado.

Besos
Unknown ha dicho que…
Maravilloso, un paseo fantástico Carlos, es un placer acompañarte y disfrutar un poco de tu soledad.
Un fuerte abrazo amigo