EL DAVID DE MIGUEL ANGEL


"Vi el Ángel en el mármol y tallé hasta que lo puse en libertad".

Miguel Angel



Miguel Angel, la sola pronunciación de su nombre era sinónimo de admiración entre todos los que nos encontrábamos en la oscuridad de aquella aula, nuestra profesora de arte dejaba pasar las diapositivas mientras sus palabras se colaban en nuestros oídos y nuestros ojos asistían al espectáculo de la contemplación de las obras del más grande artista que la humanidad haya dado: Michelangelo Buonarroti.



Muchos años después se cumplía mi sueño, ahora era yo el que hacía cola para entrar en la Galería de la Academia de Florencia en cuyo interior se encontraba la que para mi sin ninguna duda es la obra más impresionante de Michelangelo; su David. Después de pasar los exhaustivos pero necesarios controles de seguridad y llevarme la gran sorpresa de que si dejaban hacer fotografías, mi corazón fue latiendo más y más rápido hasta que al fin pude contemplar con mis ojos aquella diapositiva que mi profesora de arte nos mostró por primera vez en aquella oscura sala de proyecciones,



Un 13 de septiembre del año 1.501 Miguel Ángel comenzó a tallar una enorme pieza de mármol de Carrara, se pasó meses dando vueltas alrededor del bloque, esculpiendo mentalmente su obra hasta que comenzó a esculpirlo solo, de pie en un andamio que rodeaba el gran bloque y pidió que levantaran cuatro muros alrededor del bloque, para poder protegerlo de los curiosos. Cuatro años después finalizó la obra, se tiraron los muros y la gente observó estupefacta la colosal escultura y fue considerada tan maravillosa y extraordinaria que se decidió reunir un comité del que Leonardo da Vinci formaba parte para decidir dónde colocarla. Fue así que se decidió colocar al David enfrente del Palacio de la Signoria un 8 de septiembre de 1.504 y allí permaneció hasta julio de 1.873.



El David fue una obra creada para ser contemplada desde distintos puntos de vista, en ella destaca el detallismo de mirada, músculos, las venas, las uñas… dicen que tal vez solo le falte hablar; tanto es así dice una leyenda que cuando Miguel Angel acabó la obra golpeó la rodilla derecha de la estatua y le dijo "¿por qué no me hablas?".




"Cualquiera que haya visto al David no tiene necesidad de ver otra cosa de ningún otro escultor vivo o muerto".

Giorgio Vasari


Comentarios

VENTANA DE FOTO ha dicho que…
Debe ser impresionante, tenerlo delante, después de haberlo visualizado en muchas imágenes. Por el momento, me conformo con esto

Besos
Unknown ha dicho que…
Magnífico acercamiento a esta maravilla.
Un abrazo Carlos
La Biosfera de Lola ha dicho que…
Querido Carlos me encanta esta entrada, mi hijo pequeño estudió historia del arte y también disfruto mucho todas las veces que visito Florencia, al leer tu pots me parecía escucharlo al él, un besin y ten una maravillosa semana. Feliz primavera.