EL GATO SAGRADO DE BIRMANIA


"Del gato me gusta su temperamento independiente e ingrato, que le impide sentir apego por alguien; la indiferencia con que pasa del salón al tejado".

François René de Chateaubriand







Cuenta una vieja leyenda de Birmania que hace muchos, muchos años vivía un monje llamado Mun Ha en la ladera del monte conocido con el nombre de Lugh. Este monje pasaba todos sus días en el templo de este monasterio, allí meditaba y oraba a Tsung-Kyan-kse, esta era la diosa de las almas errantes. Tsung-Kyan-kse  era la encargada de conducir a las almas al paraíso, cuentan de ella que era una Diosa muy bella de piel muy suave de color de nieve, siempre iba vestida de oro, su cabello era largo y sus ojos eran de un profundo azul turquesa. A Mun Ha siempre le acompañaba su gato, se llamaba Sinh, era un gato inteligente y noble, con unos ojos grandes como dos monedas de oro, siempre estaba a su lado guardando un respetuoso silencio. 

Cuentan que una noche el templo fue atacado por unos bandidos, durante el asalto Mun Ha fue herido, cuando Sinh lo vió y saltó sobre su amo para tratar de ayudarlo, pero el monje yacía muerto a los pies de la imagen de la diosa. Entonces sucedió algo mágico, el pelaje blanquecino de Sinh fue cambiando a un color dorado, las patas que tenía aún sobre el cuerpo de su amo se convirtieron en blancas como la nieve de las montañas y sus ojos amarillos comenzaron a colorearse en azul turquesa, idénticos a los de la diosa. Tsung-Kyan al ver como protegió a su amo decidió convertirlo en su animal sagrado, y Shinh se encargó de conducir el alma de Mun Ha hacia su reino. Así fue como Sinh pasó siete días y siete noches en ayuno velando el cuerpo de su amo, fue al séptimo día cuando Sinh murió y cumplió con el encargo de la diosa de llevar el alma de su amado amo al paraíso. A partir de ese día todos los gatos del monasterio fueron transformados y se cree que cada vez que un gato “sagrado” muere, es el alma de un monje que entra en el paraíso.


Comentarios

Conchi ha dicho que…
Hola Carlos, curiosa leyenda nos traes, si algún día viajo a Birmania tendré en cuenta a los gatos por si veo alguno de estas características.

Un abrazo.
Unknown ha dicho que…
Fantásticas imágenes Carlos, unos gatos preciosos y la leyenda es sensacional.
Feliz Año, un fuerte abrazo.
Sara ha dicho que…
A mi me producen un no se qué especial, a veces rechazo, a veces ternura...es un animal muy, muy suyo, y característico, hermoso...a mi muchas veces me ha limpiado de malas energías...para algo es el animal de las brujas.
Abrazotedecisivo