DE ESTE LARGO VIAJE HACIA LA LLUVIA


Dame la mano, amor, que no podemos
descansar todavía.
Tendrás que recorrer conmigo el tiempo;
mira cuánta distancia hasta la nieve,
cuántos copos de tierra
para olvidar los ojos del pasado
y encontrar el mañana
con un beso en la boca.

Ya sé que estás herido;
que te fatiga
atravesar la noche
                                y tienes miedo
de que, al final,
nos aguarde tan sólo la tristeza.


Ya sé que te rendiste
muchas veces al sol que deshidrata
todos los corazones;
pero yo te he salvado
trayendo un fresco arroyo hasta tus venas.

Si no puedes con todo
te llevaré en los brazos.
Has visto que soy fuerte
y que puedo arrasar todo el abismo.


Mataré los jaguares si se atreven
a acercarse a nosotros.
Antes de que emprendiéramos el viaje
cogí todas las armas
que tú me regalaste
y me mentalicé para la lucha.

Puedo con el desdén de las anémonas,
con la desilusión
de todos los reptiles,
con la envidia mortal del aguacero.

Apóyate en mi hombro.
A mí nada me agota,
ni siquiera la lluvia.


María Luisa Mora Alameda

Yepes - Toledo (España), 8 de Febrero del 1,959.


Comentarios

Unknown ha dicho que…
Magnífica entrada Carlos, poema, imágenes y musica muy bien conjuntados.
Un abrazo
Sara ha dicho que…
Simplemente deliciosa entrada, entrañable, llena de sentimiento, emociones y unas rosas preciosas bañadas con ese aguita fresca y vital de la lluvia...ains cómo la necesitamos, para estar tan primorosos como esas rosas.
Abrazotedecisivo amigo...disfruta y mucho de este tiempo de relax
Laura. M ha dicho que…
Preciosa palabras Carlos. La lluvia dobla la rosa y también la dobla en belleza.
Buen jueves.
Besos.
Unknown ha dicho que…
Ser fuerte ante la adversidad, para que no desmayes de temor.