FARO DE CORRUBEDO


―Puedo enseñarte (sí, a cualquiera) para qué sirven los instrumentos, y la luz destellará cada cuatro segundos como lo ha hecho siempre, pero tengo que enseñarte a mantener viva la luz. ¿Entiendes lo que eso quiere decir?

No, no lo entendía.

―Las historias. Eso es lo que tienes que aprender. Las que yo sé y las que yo no sé.

―¿Cómo puede aprender las que no sabes?

―Cuéntalas tú misma.

Extraído de "La niña del faro" de Jeanette Winterson



La niebla, la bruma de la mar envuelve de misterio un lugar hermoso, hermoso y abandonado, cuesta trabajo contemplar un lugar así, un lugar tan emblemático como este faro situado en el interior del Parque Natural de las Dunas de Corrubedo (Ribeira-A Coruña), acostumbrado al azote de una mar brava y de unos vientos golpeadores de un entorno acostumbrado a su embates, la mar no tan agitada golpea las piedras de la costa atlántica gallega.



El Faro de Corrubedo es obra del ingeniero Celedonio Uribe cuya construcción comenzó en el mes de mayo de 1.852. Su torre que arranca desde el interior del inmueble es de sección troncocónica, el edificio presenta fachada semicircular hacia el mar y rectangular hacia la tierra Un 20 de febrero de 1.854, comenzó a funcionar este faro, con un equipo luminoso compuesto por un foco situado a catorce metros de altura a treinta y dos metros sobre el nivel de la mar. En su interior destaca sobremanera su escalera de caracol realizada en la forja de Sargadelos.



  En el litoral en el que se asienta este faro han perdido la vida cientos de personas en multitud de naufragios, paliados en cierta media por la presencia de la luz del faro, aunque a posteridad el más grave fue el del mercante Sailer que confundió la luz del faro de la isla de Sálvora con la del de Corrubedo, las crónicas afirman que no se salvó ninguna de las cerca de trescientas personas que iban a bordo. En 1.882, se incorporó una luz roja para advertir del peligro y diferenciar las dos señales. Por su proximidad al faro de Sálvora se realizaron varias modificaciones en el de Corrubedo que incluyeron  el cambio del color de la luz. Al principio era blanca, luego le añadieron una roja que fue la que provocaba la confusión con el de Sálvora, después fue sólo roja y ahora vuelve a ser blanca. 



En el entorno del faro y en completo abandono encontraremos dos viviendas en la que vivían los fareros, al lado de una de ellas la torre de una sirena antiniebla que ya no funciona. Pegada al faro, se conserva una curiosa garita de vigía, miedo tenía que dar estar ahí en los días de temporal.



"E cando o mar en Corrubedo ronca, choran as nais dos mozos mariñeiros; cheos de medo, escóndense os rapaces e rezan os vellos" Porto Rey.





Comentarios

Unknown ha dicho que…
Magnífica entrada Carlos, sensacionales las imágenes y la musica.
Un abrazo
VENTANA DE FOTO ha dicho que…
Me encanta fotografiar los faros que encuentro en los puertos de mar, este tiene su especial encanto y no sólo me gusta el faro, también al entorno lo encuentro con mucha belleza.

Besos
Sara ha dicho que…
Los faros son muy especiales, para mi tienen un no se que, tengo muchas ganas de hacer la ruta de los faros y alojarme en ese hotel que fue un faro...ains ese mar alumbrado por ellos.
Abrazo grande