ROCHER DE LA VIERGE









Setenta y cinco metros de pasarela sobre la mar, sobre una mar embravecida, brameante que arrojaba constantemente sus olas sobre el Boulevard du Maréchal Leclerc, setenta y cinco metros de pasarela de hierro construida en el año 1.887 (sustituyendo una anterior de madera) en los talleres de un tal Gustave Eiffel, una pasarela que parece de juguete y mucho más en manos de la mar, por sus tablas de madera se cuela su espuma, también el rugir de su furia que asciende hasta tus oídos y penetra en tu cuerpo, las olas violentan una y otra vez las frágiles rocas sobre las que se encuentra este monumento que según cuenta la leyenda fue construido como homenaje al hundimiento de uno de los muchos balleneros que trabajaban en estas bravas aguas del Cantábrico, y después de recorrer esos setenta y cinco metros, un túnel labrado en la roca da acceso a la isla y sobre el, en su parte superior emerge una escultura de la virgen (vierge) que sostiene a un niño, instalada en el año 1.863 de ahí su hombre "rocher de la vierge" (roca de la virgen), y desde allí el rugir de la mar, el sentimiento de fragilidad, la pequeñez al ver como las altas olas levantan sobre la plataforma y cubren las muchas cruces instaladas en las islas cercanas, y traspasas de nuevo el túnel y desde allí contemplas delante de ti los setenta y cinco metros de pasarela que te separan del Boulevard y al caminar sobre el, la mar ruge, salpica, explota y brama...

Comentarios

VENTANA DE FOTO ha dicho que…
la suavidad de la voz de Pablo Alborán hce contrate con ese mar embravecido cuyas olas podrían sepultar a un hombre, muchas vítimas se ha cobrado este mar por tan sólo tener la osadía de acercarse a sus proximidades para contemplar esas gigantescas olas.

Besos
Jesús Castellano ha dicho que…
Bonitas imagenes, Carlos, el sitio tiene que ser una pasada.

saludos.