EL CORAZÓN DE PELOÑO


   El bosque de Peloño es uno de los bosques más emblemáticos de Asturias con algo más de mil quinientas hectáreas de hayedos se sitúa en el interior del Parque Natural de Ponga. El enorme bosque que conocemos esta formado por pequeños montes: Los Nevarinos, Rasu, Pedroso, El Carrascal, Bustiellos, Figares, Mimales o Les Balses son algunos de los nombres de lo que forma el gran bosque de Peloño. La inmensa mayoría de las veces nos limitamos a verlo desde los picos que lo rodean: Rasu, Zorru, Cruz de Valdore, Peña Subes o a recorrerlo por la pista balizada que lo cruza y que desde Les Bedules se dirige a la preciosa majada de Arcenorio. Hoy en esta ruta nos vamos a adentrar dentro, en el corazón de este bosque, o en uno de sus corazones descendiendo y ascendiendo por el Monte los Bustiellos entre los ríos Resuela y el de los Bustiellos.


   Una vez más subimos por la carretera que desde San Juan va a Viegu (PO-1) hasta el Cabañón para tomar la pista hormigonada que asciende hasta el aparcamiento de Les Bedules, llevamos unos días de viento sur y los cielos muestran un curioso color azul ceniza y una sorprendente visibilidad, a nuestra llegada ya intuimos que el bosque esta especialmente otoñal. Desde el aparcamiento cruzamos el paso canadiense para dirigirnos por la pista que lleva a la Biforcadera, comienza el murmullo de las hayas, aunque en este primer tramo encontraremos bastante acebo, estas se muestras especialmente hermosas, con mucha hoja todavía en sus ramas y esos tonos tan otoñales, así llegamos a Biforcadera donde dejaremos los caminos que se dirigen a Caldés a nuestra derecha y a la Mayada Pierba a nuestra izquierda para continuar de frente en dirección a la Collada Granceno.


   Caminamos por una pista perfectamente balizada que se sitúa entre los Montes del Rasu a nuestra derecha y por debajo el Monte del Pedrosu, que nos irán dejando buenas muestras de la espectacularidad otoñal que nos regala siempre este majestuoso bosque de Peloño, hayas, robles, acebos y algún que otro serbal compiten en hermosura, marrones, rojos, verdes, grises, la escala cromática se amplía hasta límites inimaginables. Y así disfrutando llegamos a Granceno, en este precioso collado encontraremos un cruce de caminos, desecharemos todos para seguir en dirección a Arcenorio, pero justo al inicio del camino que se dirige a esta majada veremos un pequeño sendero que se adentra en el bosque, situado a nuestra izquierda. Decir que aquí hemos dejado la ruta balizada como PR AS-181 "Ruta por el bosque de Peloño" que continúa hacía Guaranga y Arcenorio y vamos a descubrir nuevos caminos.


   El camino que vamos a seguir fácil de seguir en este primer tramo va descendiendo por el bosque de los Bustiellos por encima de este y en dirección a las cabañas de Bustantigu, poco pisado y en algunos tramos tomado, pronto encontraremos un desvío, un camino que baja en el que hay un tronco cruzado y que desechamos en un primer momento para seguir por el que llevamos, ni que decir tiene que cuesta andar, pero no solo por que algunos tramos estén tomados, sino por la inmensa belleza que nos rodea, las hayas, los robles, los frutos de estos, las setas, los insectos, alguna flor, los tocones de los árboles muertos, el bosque tiene vida y nos la regala. Seguimos caminando rebasando lugares como Llinares o Los Llaos y allí el camino que debía de continuar hacía las cabañas de Bustantigu se pierde, se cierra y no se puede avanzar por el bosque, hay que dar la vuelta hasta el camino que baja y que veo que va paralelo al que hemos venido.


   Desandamos lo andado y descendemos por el camino que atraviesa el enorme tronco de haya, en continúo descenso va paralelo al de la parte superior, pero en este se aprecian más trazas de haber sido un antiguo camino usado para descender a las praderías de la parte inferior de Peloño, concretamente hacía Rosellon o Vegadona, pero pronto comienza a cerrarse, espineras, avellanos y acebos complican y mucho el caminar por el, aunque lentamente vamos abriéndonos camino en la espesura del bosque, hasta que desde el divisamos un claro en el bosque con una preciosa cabaña, por encima de ella la inmensidad del bosque de hayas, decidimos dejar el camino que sigue hacía Vegadona y descender hasta un prado próximo con una cabaña en ruinas, ya fuera del camino llegamos al pindio prado, no queda otra que sentarse y admirar, nos encontramos en el corazón del bosque, en un lugar al que seguramente hace ya muchos años que nadie ha bajado. A mi mente se viene una frase que escribió Wenceslao Fernández Flórez en su libro "El Bosque animado" y que dice así: "cuando el hombre consigue llevar al bosque un alma atenta, comprende que existe otra alma allí, infinitas almas, que está animado el bosque entero...". Y yo allí en su corazón intuí infinitas almas y también su latido, el latido de mi bosque.


   Y lo que a continuación sucedió fue extraordinario, el bosque latía, casi al ritmo de mi corazón, el pindio prao nos descendió hasta uno de los lugares más increíbles que he visto en mi vida, el silencio solo roto por el crujir de las hojas al entrar en el bosque, los colores, las hayas dispersas en su espesura, alguna huella de lobo, pisadas de ciervos, setas y el bosque que desciende sin freno hacía dos pequeños y estrechos valles, por ellos hemos de cruzar aprovechando el cauce de un arroyo para pasar a la pradería o claro de El Rosellon, os confieso que me hubiera quedado allí, pero en silencio y escuchando las hojas crujir subí por la empinada (pindia) ladera hacía la cabaña y desde allí vi el pequeño y pindio prado y ví el bosque y ví la cima del Sen de los Mulos y continúe viendo sobre mi miles de hayas, esas hayas que hacen que este bosque sea especial, diferente, tal vez aquí se encuentre uno de los corazones, uno de los corazones que hacen que este bosque lata, lata tan fuerte como el mio.


   Y dejamos el claro, la cabaña, las vistas sobre el Pozalón y el Niajo y tomamos otro camino, en ascenso, desechando el que baja al arroyo de los Bustiellos (será la segunda parte de muchas que vendrán) y ascendemos por el Monte Los Bustiellos y ascendemos en otoño, con las haya engalanadas, disfrutando en el ascenso hacía el Collado Granceno al que salimos después de estar un buen tiempo caminando por la soledad de estos bosques y al hacerlo volvemos a la PR y a la ausencia del crujir de las hojas y a la presencia bulliciosa de los que se desplazan por ella hacía Les Bedules o Arcenorio y desandamos lo andado hacia Les Bedules, disfrutando del sol de la tarde, que hace guiños por los Picos, ensombreciendo la Peña Santa e iluminando el Cabronero, también de la belleza de los Beyos y como no de las montañas que nos rodean: Peña Salón, Carrea, Pierzu, Tiatordos o Recuencu y así en Les Bedules acabamos esta primera incursión de la muchas que habrá a los corazones del Monte Peloño.


   Cientos de veces he estado aquí arriba, en Les Bedules o cualquiera de sus caminos, cientos de veces he visto salir el sol o ponerse en este precioso lugar, pero mi mente, mi mente aún estaba sumergida en el corazón de Peloño, alzo la vista y veo la precioso silueta de mi pico favorito: El Recuencu y a mi mente se viene una canción del cantante norteamericano Johnny Cash, la canción que se titula "Solitary man", en mi alma el deseo de volver, de regresar a ese lugar tan mágico para seguir descubriendo el corazón de Peloño, un bosque espectacular del Parque Natural de Ponga. Espero que os haya gustado esta ruta y también como no, la canción de Johnny Cash.



Ficha de la ruta

Lugar de salida: Les Bedules (Ponga-Asturias)
Lugar de llegada: Les Bedules
Tipo de ruta: Circular (una parte del recorrido)
Recorrido: Les Bedules - Biforcadera - Collada Granceno - Llinares - Los Llaos (camino tomado) y regreso hacía Llinares - Bajada por camino bastante tomado hasta una pradería y hay que bajar para cruzar una riega por otra riega paralela hasta llegar a El Rosellón - Desde allí subida por camino por el Monte de los Bustiellos hasta la collada Granceno - Biforcadera - Les Bedules. 
Km. recorridos: 14,4 km.
Desnivel acumulado: 520 metros
Tiempo total ruta:  06:52
Dificultad:  Media
OJO.- Ruta echa para investigar caminos en el interior del Bosque de Peloño. Uno de ellos acaba en un prado y aunque debía de continuar no tiene salida. El otro que baja al Rosellón muy tomado y antes de llegar a las Praderías de la Vegadona lo abandone para bajar a un prao muy cuestu que desciende hasta una riega y pasar desde allí al Rosellón.
Track del gps: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=11275783

Comentarios

VENTANA DE FOTO ha dicho que…
Que delicia de fotografías con esso maravillosos colores de otoño, varias de ellas parecen obras pictóricas.

Besos
CARLOS ha dicho que…
Ventana de foto.- Un lugar maravilloso, creo que no he conseguido plasmar su belleza y tampoco mis sensaciones allí dentro, el lugar es increíble, de cuento y en otoño más. Un beso Antonia y muchísimas gracias por tu comentario.
Sara ha dicho que…
Tu tierra del alma, tu bosque de inspiraciones y gozos...que imágenes más preciosas.
Acurrucarme en tu espacio es un placer amigo.
Abrazotedecisivo
alfonso ha dicho que…

Hace muchos años anduve por esa zona, tal vez en primavera. El caso es que tus fotos me dan una envidia tremenda. Esos paisajes son fantásticos. Desde el Tiatordos hay una vista fabulosa, como bien sabes.

Un abrazo, Carlos

· LMA · & · CR ·

alfonso ha dicho que…

Great pictures very well accompanied by a few words reminiscent of rural life.

hugs

· LMA · & · CR ·

alfonso ha dicho que…
Obviamente, este último comentario iba destinado a otro blog.
Lo siento.
CARLOS ha dicho que…
Sara, ahora comienzo a profundizar más en el bosque, justo hasta ese lugar donde comienzan sus latidos, donde todo palpita y desde donde tu te das cuenta de que tu corazón late a su compás, ahora es el momento ideal para sentirlo, recorrerlo y percibir lo mucho que me ha dado. Gracias por tu acurrucamiento. Un abrazo amiga y hasta un nada.

ñOCO Le bOLO, una zona especial en cualquier época del año, diferente y para mi como mi casa, en ella me encuentro muy agusto, me acoge y la disfruto. Un saludo y ya me di cuenta que no era para mi el mensaje en inglés, saludos Ñoco.
Pasu A Pasu ha dicho que…
Espectaculares fotos. Es impresionante este bosque en esta época del año. Hace pocos días que hicimos la ruta que discurre por él, y que aún teníamos pendiente.
Un saludo!
CARLOS ha dicho que…
Rutas Montaña Asturias, para mi un bosque mi especial, que llevo recorriendo años y por el que voy muy a menudo. Me alegra que por fin pudieras realizarlo. Un saludo.
Nuberu ha dicho que…
Carlos, me encanta, te cuento, en el puente de Santos, estuve con Merche, subimos y bajamos por Viego, y desde les Bedules hicimos la pista del bosque pasando por el roblón, y llegamos a una collada con casamatas y trincheras,ahi dimos la vuelta cansados y ya era tarde, llegamos de noche a led bedules, total 24 km de espectacular colorido. La idea mía era llegar hasta la capilla, pero quedará para otra vez. Un abrazu a los Dos y gracias por iniciarme en este otro "tu" Paraíso Astur.