DIBUJANDO EN UN LIENZO AZUL



 






La tarde transcurría fundiéndose en cielos apagados y en ausencia de soles brillantes, una de esas tardes ventosas en la que las nubes predicen lluvia y estas amagan sin conseguir que la lluvia se deslice por los cielos, una tarde que discurría entre el pasar de las hojas por mis dedos, el compás de las canciones de las que disfrutaban mis oídos y el agradable olor de un té que enmudecía el resto de mis sentidos y fue entonces cuando al mirar por la ventana y mirar al cielo me imagine dibujándolo y sin quererlo comencé a volverme loco, comprendedlo, comprenderme, y en esa locura que enloquece a los genios mis pinceles comenzaron a deslizarse sobre un lienzo que ya contenía cientos de azules claros y alguna que otra nube sin color y comencé a deslizarlo arriba y abajo a izquierda y derecha y sin ningún orden jugando con los rojos y los negros, probando entre cientos de tonos naranjas y grises, un mucho a mi antojo, sin orden, sin razón, aparecieron colores que ni mi desbordante imaginación ni siquiera imaginaba y que mi paleta de colores iba creando especialmente para mi y así remató aquella tarde un tanto ventosa ausente de lluvias en la que mi imaginación se puso a dibujar por mi.

Comentarios

VENTANA DE FOTO ha dicho que…
Ningún pinto reproduciría mejor en sus lienzos esos excelentes colores.

Besos