AUSENCIA



Devuelvo y me devuelve su mirada mientras camina despacio empujada por la brisa y ambos nos envolvemos en el aroma de la mar que nos atrapa, su brisa, el rumor, el alegra y cadencioso golpeteo, la alegría desbordante de esas olas que hacen que desviemos la mirada y nos dejemos y yo comience a navegarlo, como antes hacía contigo, y surque ola tras ola para quedarme atrapado en esa constancia que provocan ellas golpeando suavemente la orilla y entonces solo entonces al regresar al lugar que tu ocupabas noto tu ausencia y aunque miro tu ya no me devuelves tu mirada y te sigo buscando por la mar, por las olas incluso en las lejanas rocas y aunque regreso para seguir buscándote, tú, tú ya te has ido y entonces es mi mente la que recuerda aquella canción que cantaba Cesaria porque "si tan solo tuviera alas para volar a través de la distancia".

Ejemplares juveniles de gaviota argéntea europea corretean por la playa de Pendueles en el Concejo asturiano de LLanes, frente a ellos el Islote de los Picones


Comentarios

MoniRevuelta ha dicho que…
Es tan impresionante lo que consigues transmitir, Carlos...Muchas gracias
Un abrazo grande:)
VENTANA DE FOTO ha dicho que…
Hasta hace poco, podía contemplar las gaviotas a escasos metros de distancia, incluso a veces he procurado su proximidad echando algo de comida, provocando entonces motivos de conflicto entre ellas.

Besos
fany sinrimas ha dicho que…
He ido leyendo al tiempo que veía el vídeo y ha sido fantástico oír el sonido del mar y ver las gaviotas en las rocas salpicadas por las olas.
En esta descripción de la Naturaleza, se interpone la metáfora del encuentro, la despedida y la añoranza de lo que se gozó un día.

Se añoran paisajes idílicos, curiosos, y también lo vivido.

Un abrazo.