SHHH!!!!!


Recuerdo que cuando eramos niños jugábamos consciente o inconscientemente a aguantar la respiración, hinchábamos nuestros pequeños pulmones con todo el aire que podíamos y aguantábamos durante interminables segundos la respiración, el premio, las miradas orgullosas de nuestros compañeros de aventuras, ninguno de nosotros teníamos reloj y aquel conteo de segundos dependía un poco de la velocidad de cada uno al ir contando, recuerdo que una vez llegué hasta cincuenta y dos cuando levanté la mano y de nuevo la bocanada de aire fresco purificó mis secos pulmones, cincuenta y dos segundos de los nuestros en ese reloj que imaginábamos y del que carecíamos. Cincuenta y dos segundos reales son los que dura este corto silencio, son los que aguante sin respirar mientras me rodeaba el bosque inundándome en  continuos "shhhhhhhh" imaginativos o no, que me lanzaban las hayas cuando mis ruidosos pies perturbaban el silencio sepulcral del bosque, de un bosque carente de estaciones en el que los árboles se inundan de verdes y el suelo cubierto de la frecuencia de los otoños espera, cincuenta y dos segundos como aquella vez en aquel bosque en el que los asombrados ojos de los que me acompañaban en mis juegos me miraban mientras yo contenía mi respiración.

Comentarios

MoniRevuelta ha dicho que…
Cada uno de esos segundos vale un mundo más de vida
Besos