DE MIS JARDINES DEL PARQUE NATURAL DE PONGA


 






Libertad, sobre las inmensas praderas que descienden de las altas cimas de las montañas de la Cordal del Zorro la alta hierba comienza a teñirse de amarillos averdosados, estos que hasta hace poco lucían en verdes intensos comienzan a palidecer con la ausencia de agua y el calor del sol del verano a pesar de la multitud de ocasiones en las que a la lluvia y al orbayu (lluvia fina) les apetece recorrer estas montañas para refrescarlas y revivirlas; es allí en la inmensidad de estos jardines del Parque Natural de Ponga donde viven, se alimentan y disfrutan de esa libertad los rebecos, allí en pequeñas o en grandes manadas pastean tranquilamente en las pindias (empinadas) laderas de las montañas y en las no menos pindias de los valles, es allí donde machos, hembras y la guardería rebequíl nacida este año  y los años precedentes se juntan para disfrutar de la frescura de estos pastos, siempre atentos al más mínimo ruido o movimiento con la cabeza alta, dispuestos a iniciar una alocada carrera entre la hierba que les llevará a otros pastos o a sus escondites en las altas montañas de la Cordal del Zorro en la inmensidad de mis jardines del Parque Natural de Ponga.

Comentarios