VALLE DE CABAÑIN


   Amaneció un día soleado, bien temprano ya estaba recorriendo los bosques por encima de la aldea de Cainava para ver amanecer sobre los prados altos de esta pequeña población pongueta, después de un buen desayuno, nada mejor que redescubrir los viejos caminos que suben a la majada de Caldes por el Valle de Cabañín en la falda del Recuencu para realizar una circular descendiendo por el antiguo camino que baja a San Juan desde Les Bedules, el pueblo amanece en la fiesta del Carmen y con los primeros voladores me dirijo hacía el hayedo.


   Dejo el pueblo siguiendo la carretera que se dirige a Sobrefoz y un poco antes de cruzar el puente que atraviesa la Riega Les Follaques me interno en el bosque por un estrecho sendero, que pronto se convertirá en un ancho camino empedrado, aunque perdido, en San Juan me habían dicho que estaba muy perdido, cosa que ya sabía por ya son unas cuantas las veces que subo por aquí, pero yo tengo una teoría y es que los caminos se pierden de no caminar por ellos, bien es cierto que este en su primer tramo, bastante cuesto o pindio como decimos aquí, ha perdido parte de su empedrado y por los restos desciende bastante agua que sigue haciendo que muchos tramos sean complicados, aún así es un tramo de gran belleza, a nuestra derecha desciende la Riega y a ambos lados del camino, el bosque con las hayas y sus singulares formas, seguimos avanzando por el antiguo camino que usaban los habitantes de Beleño cuando no existía la actual carretera que lleva a Les Bedules, ni la pista que les lleva hasta Caldes, uno se imagina este camino en todo su esplendor, murado y recorrido arriba y abajo por los vecinos, para llegar a los prados del valle y a la parte alta de Llampes o Caldes.


   Atravieso el río La Moral que desciende desde La Mofosa por debajo de la cabaña el Llobón, pronto empiezo a encontrar rastros de la mucha fauna que abunda en estos bosques, la mañana es soleada, apenas corre viento y el frescor de las hayas hace apetecible caminar por el bosque, encuentro una enorme llamarga donde los jabalís han dejado multitud de pisadas en el barro, también rastros evidentes de ciervos y algunas huellas de lobo y es que en estos bosques del Parque Natural de Ponga la fauna es abundante. Continúo valle arriba siempre dejando la Riega Les Follaques a mi derecha, el camino zizaguea por el bosque, descubriéndome en cada tramo rincones espectaculares, verdes prados y antiguas cabañas hoy la mayoría en desuso, paso por la cercanías del Torneru y un poco más arriba de esta cabaña en el enorme prado veo una manada de ciervas que corren aceleradas hacía el bosque y es que este bosque como todos tiene sus chivatos y por muy callado que vayas son los córvidos los que se encargan de graznar mi presencia.


   Y justo cuando asomo en el prado las veo desaparecer en la frondosidad del bosque, tengo tiempo, me tiendo en la alta hierba y espero, a los pocos minutos una preciosa cierva sale del bosque y pasa corriendo a mi lado, el viento la avisa de mi presencia y aviva el paso, me levanto para verla desaparecer de nuevo entre la alta hierba y es que estos prados antiguamente de pasto y que ahora no siega nadie son lugares favoritos de pasto de estos bellos ejemplares de nuestra fauna. Hay que seguir y me acerco a la cabaña, allí a la sombra encuentro a una vaca y su pequeño ternero, aprovecho para beber algo, a pesar de subir entre sombras el calor aprieta, casi tanto como la subida. Desde allí desciendo a la Riega quiero ver las cascadas que deja el río en el valle, aunque este no lleva mucha agua es un lugar que me encanta y en el que suelo refrescarme, allí cerca del agua en la frondosidad del bosque, uno se siente tan lejos de todo. Impagable.


   Subo de nuevo al camino, exploro un pequeño tramo que se dirige a las cabañas de La Frasuela, me gusta lo que veo, pero desando el camino, porque eso lo dejo para otra de mis subidas y retomo el que quiero hacer, atravieso un tramo de bosque en el que alguien se ha dedicado a poner alambrada, le delata lo nueva que está y también que la última vez que subí no estaba y ahora está, un poco más arriba encuentro las razones, cinco pequeños terneros se encuentran agazapados en el camino, sin sus madres, como tengo que pasar por ahí, si o si, se ponen a caminar delante mía hasta que encuentran una salida a un pequeño prado, un poco más allá escucho el tintineo de los cencerros de sus madres, ni que decir tiene que sigo disfrutando y mucho de mis hayas, aprovecho para saludarlas una a una, su verde es tan espectacular, no solo el de sus hojas, también el de su tronco embellecido por el musgo, atravieso lugares de cuento de hadas.


   El Recuencu siempre es una referencia en la subida, tanto como la Riega, situado a mi derecha igual que el río siempre hay que ir en su dirección y se muestra majestuoso lo veas desde donde lo veas, para mi es una cumbre especial, tan especial que la considero mi casa (se, que no es normal considerar un pico como casa, pero lo es y por muchas razones), me cruzo con el culpable de que los terneros estén sobre la tierra, el enorme toro pastea en los helechos ajeno a mi presencia, la última vez que lo vi era enorme, ahora me parece aún más grande. Sigo ascendiendo ya por un camino bastante ancho, tengo vistas del valle de San Juan y ya me acerco a las cabañas de Caldes, un pequeño conjunto de cabañas, la mayoría en mal estado, me acerco hasta la mía (ya quisiera, pero es la que me gusta), la cubierta vegetal de su techo de piedra ha crecido, alguien ha tirado la piedra colocada como puerta y dentro se encuentra una vaca a la sombra, su curiosidad puede más que la sombra que le da la cabaña y sale a mirarme, aprovecho y cierro la puerta, las entradas de las vacas en ella harán que acabe cayendo y es una pena, es la única de todo este conjunto que aún se mantiene intacta, tal y como eran todas no hace mucho tiempo.


  Aquí dudo si ascender el Recuencu, las condiciones climatológicas hacen que desista, han previsión de tormentas y sobre el Rasu veo formarse dos nubes blanquitas espectaculares, aunque es temprano, en apenas dos horas ya me encuentro en la majada de Caldes, lo prudente será volver por el camino que lleva a Les Bedules y seguir disfrutando del bosque, mientras ya se verá como las nubes van evolucionando, me dirijo en dirección a Les Llampes para coger el camino bajo que va hacía Les Llamargues de la Mola, a mi espalda siempre la figura en punta de flecha del Recuencu, mira que es bien guapo mi pico, sobre el las nubes empiezan a evolucionar y el cielo azul comienza a teñirse de negro. Sigo caminando comprobando que la dos fuentes que hay en el camino bajan secas, paso las cabañas de Les Foyaques y el Biforcu para seguir caminando hacía Les Bedules, antes de bajar contemplo en la distancia cubiertos por las nubes las cumbres del Macizo Occidental de los Picos de Europa y las cumbres ponguetas del Pierzu, Carria y Peña Salón.


   En les Bedules intento tomar ya el antiguo camino que baja a San Juan pero desisto, es impenetrable, así que sigo por la pista que desciende hacía el Cabañón y por encima de Llandelesyegües tomo el camino que desciende hacía La Bastida, el cielo azul sobre el Recuencu se ha ennegrecido, tanto que apenas pasan los rayos de sol, la temperatura ha bajado, sigo descendiendo por el sendero con la figura del Tiatordos enfrente, y las nubes que juegan sobre su cresta, se deslizan por ella y por momentos lo cubren completamente, el valle de Beleño se muestra precioso con unos verdes espectaculares, el camino me baja hasta el Tombu la Bastida y allí cruzo la carretera que desde San Juan va a Viegu para tomar otro pequeño sendero justo enfrente que me entra en San Juan, por debajo de la Riega Pandellina entro en la fuente, después de cuatro horas y cuarto caminando apetece un buen trago de agua fresca, esta fuente situada debajo del camino guarda un secreto que os contaré, en su entorno siempre hay unas fresas silvestres realmente espectaculares y como es evidente aprovecho para comer algunas, buenísimas. Los voladores me sacan de mi letargo en la fuente, comienza a sonar la campana de la iglesia, hay que bajar y unirse a la fiesta, a la fiesta del Carmen en San Juan.


   Una buena ducha para recuperar fuerzas y a la fiesta, se sortea el ramu en la plaza del pueblo y es hora del vermut y allí sentado en el banco de madera rodeado de hortensias mientras contemplo la figura del Recuencu sobre el pueblo que sigue sumergido en la oscuridad a mi mente se viene una canción del grupo asturiano Felpeyu, la canción se titula "La Pongueta", una canción que habla de estas tierras de Ponga, un lugar sumergido en la belleza del verde de su Parque Natural. La última fotografía es de un postre, un postre típico de estas tierras de Ponga, se llama "Saboreando el Pierzu" y esta echo con queso de los beyos. Espero que os haya gustado la ruta y también por supuesto la canción, el postre, en otro artículo os dejo mi receta. 



Ficha de la ruta

Lugar de salida: San Juan de Beleño (Ponga)
Lugar de llegada: San Juan de Beleño
Tipo de ruta: Circular
Recorrido: San Juan de Beleño (Ponga) - El Puente - Río La Moral - Valle Cabañín - El Torneru - Riega Les Follaques - La Valluega Les Llates - Los Llinariegos - Les Llampes - Les Llamargues de la Mota - Les Foyaques - El Biforcu - Les Bedules - La Bastida - Tombu La Bastida - San Juan de Beleño
Km. recorridos: 12,64
Desnivel acumulado: 801 metros
Tiempo total ruta:  04:22
Dificultad:  Difícil (caminos no marcados y muchos de ellos perdidos)
Track del gps: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=10243599

(NOTA.- En algunos momentos me dirijo por caminos para inspeccionar posibles entradas
a fincas o caminos antiguos y doy la vuelta por lo que el track tiene constantes idas y venidas)

Comentarios

VENTANA DE FOTO ha dicho que…
Ultimamente tu blog está muy activo, tanto es así, que hoy he visto una entrada seguida de otra y las dos con preciosas imágenes, síntoma de la gran actividad en la que te desenvuelves.

Me voy a detener un rato por aquí, para ver todo pausadamente.

Besos
Paloma Robles Blanco ha dicho que…
Preciosas imágenes de un lugar hermosísimo. Saludos Carlos
CARLOS ha dicho que…
Ventana de foto, es bueno estar activo, gracias por tu comentario, me alegro mucho de que sean de tu gusto. Espero que te gusten y las disfrutes. Besos.

Paloma Robles, sin ninguna duda, uno de mis sitios favoritos para mis paseos. Un abrazo.