TIRAMISU A MI MANERA


   A mi manera, aunque hay muchas formas de prepararla, amaneció con sol rojizo en el horizonte que se fue elevando lentamente sobre el cielo, casi a la vez molía en el viejo molinillo de café unos granos de café arábica colombiano que fue desprendido su aroma afrutado, un café negro, una vez molido lo puse en la cafetera, coloqué el agua y llené el depósito de café a fuego lento, cerré la cafetera y la puse a fuego lento, sobre la mesa un nuevo libro "La vida privada de los arboles" del escritor y poeta chileno Alejandro Zambra, abrí la primera página de las ciento veintiocho de este libro: "Julián distrae a la niña con "la vida privada de los árboles", una serie de historias que ha inventado para hacerla dormir. Los protagonistas son un álamo y un baobag que durante la noche, cuando nadie los ve, conversan sobre fotosíntesis, sobre ardillas, o sobre las numerosas ventajas de ser árboles y no personas o animales o, como ellos dicen, estúpidos pedazos de cemento", mientras leía el aroma del café se iba desprendiendo por toda la casa y la cafetera comenzó a producir su característico sonido de gárgaras.


Dejé el libro y encendí mi Mp3, había descargado en el algunas canciones de Otis Redding y mientras rebuscaba en la alhacena para buscar los ingredientes comenzó a sonar "I've Been Loving You Too Long", el aroma del café seguía transitando por toda la casa, coloqué sobre la mesa de mármol: huevos, azúcar moreno, queso mascarpone, bizcochos, chocolate negro, cacao en polvo y el café.

Separe las claras de las yemas de cuatro huevos, aunque solo iba a usar las claras de dos de ellos, las introduje en un bol y con una varilla las lleve a punto de nieve. En una ensaladera puse las cuatro claras y cien gramos de azúcar, los batí hasta que ambos ingredientes quedaron completamente ligados, añadí quinientos gramos de queso mascarpone lentamente mientras seguía dando vueltas a la masa y finalmente las claras montadas y una vez que estuvieron todos los ingredientes ligados lo reserve. Otis para entonces ya entonaba su "Pain in my heart", espectacular.


   Cogí un molde rectangular, en el iba a ir colocando los bizcochos empapados en el café, cubrí todo el fondo del molde con ellos, a continuación los cubrí con una capa de la crema de queso y sobre ella espolvoree chocolate negro rayado. Cuando acabe esta primera capa, comencé a colocar una segunda de bizcochos emborrachados en el café, Otis seguía sonando "sittin on the dock of the bay " sobre esa capa de bizcochos coloque la crema que quedaba y a continuación fui espolvoreando su superficie con el cacao pasado por un colador, distribuyendo el cacao por toda su superficie.


   Lo introduje en la nevera tapado con papel film, había que esperar tres horas para que la crema cogiera consistencia, deje sonar la última canción de Otis "These Arms Of Mine" su voz se acompañada del aroma del café, sobre la mesa el libro de Alejandro Zamba "La vida privada de los arboles" y lentamente fui pasando sus hojas esperando que la masa cuajara en la nevera. Pasaron las tres horas y acabé el libro, abrí la nevera y saque el tiramisu corte un pequeño trozo y el sabor del café inundó mi paladar. Sorprendente y exquisito.


Comentarios

VENTANA DE FOTO ha dicho que…
No me faltan ganas de acompañarte en esta merienda...además de un buena música. ese tiramisu tiene un aspecto apetitoso-

Besos