MALAGA


   Que complicado es describir una ciudad como Málaga, cualquier cosa que diga ya habrá sido escrita mil veces en magnificas guías de viaje o libros que nos orientaran sobre que ver y como disfrutar de esta ciudad inundada en belleza. Yo simplemente os diré que la patee, que la patee en chanclas, playeras y zapatos, que la patee en recorridos incansables por amplias avenidas y estrechas calles, sentándome en terrazas al sol y en mesas a la sombra, bajando en sus autobuses y subiendo en sus taxis, que la disfrute al amanecer, cuando el sol se cae y en la oscuridad de la noche, que compartí las mañanas de trabajo y las tardes de siesta al cálido sol del verano, en este artículo apenas hay unas pocas fotografías de una ciudad amplia, abierta y singular, que os puedo decir que me encanto.


   Cuando no conozco una ciudad, como no conocía Málaga, intento no saturarme de información sobre donde ir o que hacer, prefiero recorrerla para orientarme e intentar empaparme de sus calles, de sus principales monumentos en un recorrido rápido que luego da paso a muchos más recorridos más pausados que al menos a mi me irán dejando rincones que tal vez no vengan o no estén en esas guías de viaje. Málaga como muchas ciudad tiene un epicentro, un lugar donde todo el que allí vive va o queda, ese lugar se llama Calle Larios, una amplia avenida que remata en la Plaza de la Constitución y entorno a esa plaza gira su casco histórico, apetece sumergirse en sus callejuelas y en sus bares para disfrutar de un "café mitad" "un largo" o un "sombra" y es que son muchas las formas peculiares en las que los malagueños piden un café.


   No me voy a entretener hablando de las muchas calles, pero si haré hincapié en algunos monumentos como su catedral, de la Encarnación, conocida como "La Manquita" de estilo renacentista y a la que conocen así porque le falta una de sus torres, la sur. Cerca muy cerca, la Alcazaba, construida entre los siglos XI al XV, fue el palacio de los gobernantes árabes y a sus pies se ubica el Teatro Romano, construido en el siglo I a.C. Son muchos los museos que iremos encontrando a nuestro paso, el Museo de Arte Africano, Revello del Toro, el taurino Antonio Ordoñez, el MUPAM, el del Arte Flamenco, el Interactivo de la Música, el del Vidrio y el Cristal, el Museum Jorge Rando, el Museo del Vino, del de las Artes y Costumbres, el Museo Carmen Thysen o el Automovilístico de Málaga.


   Aunque a posta me he dejado el Museo Picasso de Malaga y también el de su casa Natal y es que Pablo Picasso, malagueño de nacimiento, ha de tener un punto aparate en la ciudad, obligatoria visita a la Plaza de la Merced  donde se encuentra su Fundación en su casa natal, edificio donde nació y en el que vivió hasta el año 1.883. Saliendo de esta plaza subiendo por la calle Granada nos encontraremos con la iglesia de Santiago, lugar donde fue bautizado, y un poco más allá en la calle San Agustín nos toparemos con su Museo, ubicado en el Palacio de Buenavista, edificio renacentista del siglo XVI.


   No quiero olvidarme del mar, de ese mar Mediterráneo que baña esta ciudad, llegamos a el por el espectacular Palmeral de las Sorpresas, donde se encuentra el Museo Alborania y el Aula del Mar y lugar donde  atracan los grandes barcos de pasajeros que llegan a esta ciudad, seguimos por su orilla y nos acercamos a su puerto y al Muelle I, una preciosa zona comercial y de ocio que continúa hacía el paseo de La Farola, construida en 1.817 y símbolo de la ciudad de Málaga. Y de allí a sus playas, La Malagueta y La Caleta y como no a disfrutar de sus espetos de sardinas, recomendable.


   Pero aún nos queda ver la ciudad desde las alturas y nada mejor que ascender hasta el Castillo de Gibralfaro, donde disfrutaremos de unas espectaculares vistas de la ciudad y su bahía. Y descendiendo del Castillo de nuevo a callejear por sus calles, Carretería, Ollerías, Biedmas, Compañía, Fresca, Toríl, Correo Viejo, Echegaray, Cister, Alcazabilla, Dos Aceras... son algunos de los nombres que nos iremos encontrando mientras disfrutamos de una enorme variedad de locales donde degustar la variada gastronomía local: pescaito frito, gazpachuelo, bienmesabe, migas, porra, ajoblanco o ensalada malagueña, variedad y gusto, mucho gusto.


   Y a la ciudad llega la noche y todo cambia o nada, los edificios se cubren de luz y las calles se embellecen con las farolas, justo después de disfrutar del atardecer es la luna la que quiere disfrutar de la ciudad y a su luz y a la de las farolas comienza otro recorrido que nos seguirá sorprendiendo por su belleza, volveremos a disfrutar de los monumentos, de las plazas, de los jardines, de las calles en un recorrido apasionante en el que la cámara disfruta de la luz. 


   Me he dejado seguramente muchos rincones, algunos de ellos aposta, porque para conocer una ciudad hay que dejar pasar un tiempo para volver y recorrerla, dejo intencionadamente algunas, muchas fotografías sin publicar, tal vez para publicar un artículo más adelante de un rincón que me gustó y que disfrute particularmente. Solo una cosa, si no conocéis Malaga, ir y disfrutarla, a mi me encantó.



Sicario y Recortao - Málaga Cantaora

Comentarios

VENTANA DE FOTO ha dicho que…
Te confieso que estuve una época que veraneaba e en playas de esta provincia, un año era en Fuengirola, otro por Torremolinos o por Benalmádena costa, pero siempre desde estos puntos hacía una escapadita por la ciudad de Málaga y visitaba esos lugares que tu acabas de mostrar. Sin embargo tengo una asignatura pendiente y es la de visitar Nerja.

Besos
Ana Mínguez Corella ha dicho que…
Hace muchísimo que no voy. Bonitas imágenes.. Un saludo..
CARLOS ha dicho que…
Ventana de foto, Antonia, lo que vi me gustó y mucho, aunque evidentemente me quedaron mil cosas por ver porque todo no se puede, eso si Nerja la visité y también sus playas. Besos.

Ana Mínguez Corella, yo no lo conocía y me gusto mucho. Gracias, me alegro que te gusten. Un saludo.