viernes, 17 de mayo de 2013

EL INVIERNO ENTRO EN LA PRIMAVERA


   La mañana del 26 de abril nos sorprendió una intensa nevada al amanecer, mientras desayunábamos para subir a la montaña, la nieve caía intensamente en el pueblo de Xenestoso. Hablábamos de que llevábamos ya muchos meses de intensas nevadas, en la barra un lugareño se tomaba su tercera copa de orujo y parecía ajeno a nuestra conversación, de repente se giró y nos dijo "guah.es, tovia falta una mas, la de les merines", acabó su copa y vació una más y salió por la puerta del bar. Hoy 17 de mayo sigue nevando en las montañas... hay que ver que razón tenía este hombre. La cuestión es que como nos va la marcha y a pesar de la intensa nevada decidimos subir a la montaña y pertechados de toda la equipación invernal ascendimos desde Xenestoso en la búsqueda del Cogollo de Cebolledo, un pico de 2.084 metros de altura situado en el Parque Natural de Somiedo. 

   La sensación térmica está muy debajo de cero grados y se intensifica aún más cuando el viento sopla, aunque el desnivel de la pista y el esfuerzo de subir hacen que vayas agusto. Así llegamos a la cabaña y de allí al Collado de las Tres Lagunas, desde aquí comienza la búsqueda del pico, la niebla como no, lo oculta, ya le vale. Pero seguimos ascendiendo, a pesar de la rachas fuertes de viento, vamos faldeando el pico Cogollo y alcanzamos el Collado Buzongo, allí las cornisas son tremendas, bloques de hielo cuelgan de la montaña hacía el abismo, continuamos palpando en la nieve hasta los 2.060 metros, es imposible continuar, no se distingue el suelo del cielo y corremos el riesgo de caer en una cornisa, el frío es cada vez más intenso y hay que bajar rápido. Justo en ese instante una fuerte racha de viento nos golpea, desciende la temperatura fuertemente y las partes de nuestro cuerpo que no están protegidas sufren... 

   Cegados por la ventisca intentamos descender por nuestras huellas, la ventisca las borra en segundos, afortunadamente no dura mucho, e incluso el sol hace algún guiño pasajero, continuamos descendiendo hasta la cabaña, como se agradece un lugar cerrado, allí recuperamos fuerzas para descender hasta el pueblo, entramos nevando en el. 26 de abril, ¿seguro que estamos en primavera?.

jueves, 16 de mayo de 2013

ELVIS PRESLEY


Elvis Aaron Presley nacío un 8 de enero del año 1.935 en Tupelo (USA) y murió el 16 de agosto de 1.977 en Memphis. Nacido en el seno de una familia muy modesta, se vio obligado a trabajar desde muy temprana edad. A los once años, y ante su insistencia, sus padres le regalaron su primera guitarra. En el año 1.948, su familia se trasladó a Memphis, uno de los centros de la actividad musical de los Estados Unidos. Cuando Elvis contaba apenas diecinueve años, el productor Sam Phillips, propietario de Sun Records, decidió editarle un single que contenía los temas “That’s all right” y “Blue Moon of Kentucky”.

En 1955 Elvis fichó por la discográfica RCA, un año después vende trescientos mil ejemplares en tres semanas con el tema “Heartbreak Hotel” que acaba siendo su primer disco de oro. También editó su primer elepé, titulado “Elvis Presley”, que alcanzó el millón de copias vendidas, y se comprometió por siete años con los estudios cinematográficos Paramount, ávidos de contratar a un ídolo juvenil emergente que ya por aquel entonces provocaba ataques de histeria entre las asistentes a sus conciertos.

Sus apariciones televisivas empezaron a ser habituales. Paralelamente a su imparable ascenso a la fama mundial, algunos sectores conservadores de la sociedad estadounidense se opusieron con tesón tanto al personaje como a su música, que tildaban de pervertida e inmoral, en particular a raíz de su celebérrimo movimiento de cadera, cuyo impacto fue tan inmediato que el cantante recibió el apodo de Elvis Pelvis. Como culminación del meteórico año de 1956, el 16 de noviembre se estrenó en Nueva York con gran éxito “Love me tender”, el primer film que protagonizó Elvis Presley.

En marzo de 1957 adquirió la mansión de Graceland, en la ciudad de Memphis, que se convertiría con el tiempo en lugar de peregrinaje para sus incontables admiradores. En 1958, en el cenit de su carrera, fue llamado a filas por el ejército y destinado a Berlín Occidental, donde conoció a Priscilla Ann Beaulieu, con quien contraería matrimonio nueve años después. Elvis Presley se licenció en marzo de 1960 e inmediatamente reanudó su actividad artística, para encadenar una larga serie de números uno en las listas estadounidenses con títulos como “It’s now or never” o “Are you lonesome tonight?” y protagonizar no menos de diez películas.

En la segunda mitad de la década comenzó la «invasión británica» que protagonizaron grupos como The Beatles y que conllevó cierta erosión en la popularidad del cantante, agravada por una aparente crisis artística que se prolongó hasta 1968, cuando se le ofreció protagonizar un especial televisivo, que se convirtió en uno de los mayores éxitos de la historia de la pequeña pantalla. Los primeros años de la década de 1970, sin embargo, supusieron para Elvis Presley un nuevo bache creativo, agravado por su adicción a las drogas y la reclusión en su mundo de fantasía particular en que se convirtió su mansión de Graceland. En 1973 se divorció de Priscilla Beaulieu y su imagen adquirió el tono claramente excesivo. Tras caer inconsciente en varias ocasiones en el escenario, falleció oficialmente de un ataque al corazón. Elvis Presley es un icono del siglo XX y en una de las figuras más relevantes de la historia de la música popular, como atestiguan sus más de cien discos de oro, platino y multiplatino.


Fuente: Internet

miércoles, 15 de mayo de 2013

PAJAROS, REBECOS, FLORES Y HAYAS




Nacío una fría noche de febrero, envuelto en un mezcla de los olores de las cabras, la embriaguez de su padre y los gritos que la partera propinaba a su aturdida madre, le pusieron Andrés, aunque todos en la aldea le conocian por Andresín el fiu de la Mercedes, era un niño despierto, poco revoltoso, avido de aprender y un poco tímido. Su padre decia que era un blandengue  y su madre estaba encantada con su sensibilidad y orgullosa del único hijo que le quiso dar la vida, había perdido otros tres tras largos embarazos debido a los duros trabajos que tenía que realizar en el campo. Andresín era su vida e intentaba algunas veces en vano librarle de los duros trabajos a los que le obligaba el padre, lo ocultaba en su regazo contandole miles de historias y leyendas.

Andresín comenzó a ir a la escuela del pueblo, como los otros niños de la aldea, recorría bien temprano las duras sendas que desde la montaña se precipitaba al valle donde estaba la escuela. El solia ir solo, eludíendo la compañía de los otros niños, recorría lentamente todos los rincones de aquel camino, a la vez que intercambiaba imaginarias conversaciones con pájaros, rebecos flores y hayas…. eso le entretenía tanto que siempre entraba en la escuela cuando los demás llevaban ya un buen rato sentados. Su entrada casi siempre era fruto de risas y bromas de sus compañeros.

Su padre aconsejado por el profesor le acompañó algunos días arrastrándolo literalmente de la mano, él mientras miraba de reojo y por lo bajo se excusaba con pájaros, rebecos flores y hayas por no poder estar más tiempo con ellos. Un día su padre cansó de lllevarlo a la escuela y después de discutir con su madre, se tiro al monte, dejando que Andresín marchará solo a la escuela. Ese día no llegó tarde, pensó en lo triste que estaba su madre, ignoró los saludos de pájaros, rebecos flores y hayas y descendió alocadamente ladera abajo siguiendo los ágiles pasos de sus compañeros para llegar el primero a la escuela ante la sopresiva mirada del profesor y el aplauso de los que en ella se encontraban. El con su cara roja más que por su timidez por el esfuerzo de la carrera, agachó la cabeza y abrió un libro.


Mercedes su madre se puso enferma, ocurrió de noche mientras dormían, lo que comenzó con unos lastimeros hayes, acabó en su repentina muerte. Dos días después el pueblo se reunió en el cementerio para acompañar a Andresín y su padre en el funeral. Un goteo incansable de gente le fue tocando la cabeza a la vez que escuchaba un "probe", mientras el con sus tímidos ojos de color miel escudriñaba el bosque contemplando como pájaros, rebecos flores y hayas lloraban con él la muerte de su madre. Una sonrisa emergió  de su triste cara cuando vio como un precioso arcoiris salía por encima de las montañas. De repente comenzó a llover tan fuerte que solo él, su padre y el cura, más por obligación, se quedaron en el cementerio mientras dos enterradores se afanaban en tapar la tumba que comenzaba a cubrirse de agua.

Pasaron unos cuantos días en que la casa fue un ir y venir de gente, un goteo incansable de preocupaciones tanto por el como por su padre, mientras él se escondía en los rincones a llorar a espaldas de su padre. Dejó la escuela, obligado por el padre, y este le obligó a acompañar a las cabras por las trochas de las montañas, desde allí veía con tristeza como los otros niños bajaban camino de la escuela, colgado allí arriba en la peña contemplaba el valle. Sus idas y bajadas de la montaña Aceleraron sus conversaciones con pájaros, rebecos flores y hayas. Cansado y al anochecer bajaba a la aldea, durante el día soportaba allí colgado las inclemencias del duro tiempo de la montaña, se pasaba el día entero de aquí para allá en la roca detrás de las cabras.

Cuentan en la aldea que lo buscaron, que estuvieron varios días por el monte, por los riscos, en los valles, rebuscando entre las peñas y también por las orillas del río que se precipitaba  desde la montaña, dicen que incluso vino gente de otros pueblos para buscarle… un atardecer de un día del mes de mayo, Andresín no bajó al pueblo. También cuentan que su padre se precipitó varios días después al vacío, después de regresar por el sedo, unos dicen que fue por la pena y se despeñó, otros cuentan que por la borrachera que traía cayó al vacío. También dicen que durante muchos días los pájaros no cantaron, los rebecos no se asomaron en las peñas, las hayas parecían mustias y todas las flores de los campos se marchitaron… 

martes, 14 de mayo de 2013

HACIA LO SALVAJE II



   Llevamos ya un buen rato descansando de larga subida que nos condujo a esta cima desde la carretera de Arenas a Panes. Una pequeña montaña pero con unas vistas de auténtico lujo, frente a nosotros los tres Macizos de los Picos de Europa, sentados en la cima acompañados por un plácido sol y con la agradable compañía de l@s compañer@s que nos rodean... pero aún nos quedan muchas sorpresas en esta ruta durante los más de mil quinientos metros de desnivel que aún tenemos que descender.

  A continuación voy a intentar relatar la segunda parte de esa gran aventura que fue descubrir estas tierras tan salvajes de los Concejos asturianos de Cabrales y Peñamellera Alta. No me demoro más, pero quiero dejaros antes el el enlace a la primera parte (Hacia lo salvaje I) por si aún no lo habéis leido.


   Quien más o quien menos teníamos en mente que la cima era un lugar para quedarse mucho más tiempo, tanto por las vistas como por el agradecido descanso, pero desgraciadamente el tiempo vuela y de que manera lo hace cuando estas disfrutando. Así que abandonamos la cima de Cabeza del Valle, para acercarnos a la segunda de las antenas (a ver si a alguien se le ocurre quitarlas alguna vez)  y subir hacía la cercana Cabeza Parda, desde ella contemplamos los perfectos tajos que los ríos Duje y Cares han realizado en los Picos de Europa, dividiéndolos con el paso de los siglos en los tres macizos que lo forman, impresionante verlos desde aquí arriba. 

   Antes de dejar la cima echamos una última vista al totem de nuestras montañas asturianas, el pico Urriellu que destaca sobremanera entre las montañas que le rodean. Comenzamos el descenso con la vista puesta en los Picos Viguera y el Cueto Cerralosa y dejando de lado todas las canales que van surgiendo a nuestra derecha hasta encontrar un perfecta canal en el lugar conocido como Caspanu y que desciende vertiginosamente hacía el lugar conocido como Valleyu La Cerezal, la canal es preciosa, desde arriba parece no tener fin y lentamente la descendemos hasta llegar a la verde pradera recorrida por un transparente riachuelo de montaña.


   Desde allí no queda más que seguir el curso del arroyo en su descenso hacía el valle siguiendo un camino que va faldeando la montaña,  espectaculares las vistas sobre el bosque, y montañas de la Peñamellera Alta, un lugar indescriptible al que también se suman enormes cascadas que bajan de las laderas de las montañas. Desde el camino contemplamos un precioso prado en el valle rodeado de árboles, el claro en el bosque se conoce como Prau Bos, hacía allí tenemos que dirigirnos. Llevamos ya un buen rato bajando y apetece "mosquear" un ratito a la sombra de un espino en flor. Pero aún nos encontramos a novecientos metros de altura y nos queda mucho que bajar, así que no queda otra que seguir. 

  La salida del prado no esta muy marcada y decidimos tomar un camino que baja primero entre las espineras y más adelante localizamos un sendero que se interna en el bosque de hayas, por el continuamos tomando los senderos en bajada, la zona es complicada sin jitar y con muchos senderos que suben y bajan. Atravesamos continuamente preciosos arroyos que se desprenden de la montaña y se precipitan en preciosas cascadas. El sendero nos va descubriendo el hermoso bosque con lugares de cuento de hadas, árboles cubiertos de musgo, cascadas... estamos expectantes y fascinados ya que en cualquier momento puedo aparecer ante nosotros (¿por que no?) un trasgu o una xana.... y así aunque nuestra mente nos indique lo contrario tenemos que seguir descendiendo hacía el río Mildón, apena, apetece quedarse a disfrutar más de este precioso bosque... continuamos el descenso hacía el arroyo de Las lavanderas y seguimos paralelos a él hasta que llegamos a la cabaña de la Redondiella de Bos.


   Llegamos a la solitaria cabaña, el prado abandonado se encuentra cubierto de ortigas, alguien me dijo una vez que son buenas para la circulación, así que nada a ortigarse todos. Nos espera una sorpresa después del prado, llegamos al río Mildón y hay que atravesarlo por un "puente", después de todos los pasos que hemos echo durante la ruta por los ríos y sin ningún puente se agradece enormemente llegar a uno. Pero... el puente que cruza el río Mildón es un guardarrail (si, si de esos que se ponen en la carretera y sorprende pensar quien lo habrá puesto ahí), inaudito, indescriptible. 

  En medio de la nada, alguien ha traído un guardarrail y lo ha puesto ahí para pasar sobre el río. Pues nada, más aventura y unos de pie, otros sentados vamos pasando el puente, impresiona, hay que olvidarse por un momento de que si caes al río estas perdido, baja con tanta fuerza que con un poco de suerte acabase en el Cares en cinco minutos. Pasamos, uno, dos..... finalmente todos acabamos en la otra orilla y una vez a salvo al otro lado miramos el curioso "puente". ¡¡¡Que aventura!!!


   El Mildón es un río muy espectacular y que baja atronadonadoramente en busca del Cares, apenas nos oímos unos a otros de la fuerza que lleva el agua. Nos encontramos en su margen derecha, por ella va un sendero, bueno por decir algo ya que este esta muy perdido, en un continúo sube y baja vamos buscando paso entre las resbaladizas piedras que flanquean el río, una veces acercándonos a su orilla, otras ascendiendo ladera arriba, por pasos complicados y algunos bastante aéreos en los que los únicos agarres son las plantas que nos rodean. Continúan las sorpresas, esos si disfrutando enormemente de la belleza del Mildón y el paisaje que le rodea. 

  Y bastante entretenidos con el camino llegamos  a una foz conocida como el Callejón de las Mestas, donde encontraremos un sendero que va cogiendo altura, faldeando el Cueto Salvoso, indescriptible este tramo, que cantidad de sensaciones pude percibir durante su recorrido, para mi siempre será un lugar mágico, difícil de describir. Nos izamos sobre el Mildón y ahora lo vemos pequeñito, aunque el sonido del agua aún resuena en nuestros oídos. El sendero se encuentra muy bien marcado y discurre por la falda de la montaña, permite ir disfrutando de la belleza de lo que nos rodea y del atardecer mientras llegamos a la Majada de Obrazados. 

   Allí volvemos a lo cotidiano, el asfalto de la carretera que viene del pueblo de Oceño nos saca de nuestros pensamientos y por ella descendemos hasta el río Cares, allí finalizamos nuestra ruta y esta gran aventura por estas tierras salvajes de Cabrales y la Peñamellera Alta. A mi mente viene otra canción "Wild Horses", estoy seguro de que volveré algún día a recorrer nuevamente estos hermosos lugares.



Ficha de la ruta
(completa)

Lugar de salida: Carretera Arenas-Panes (Cabrales - Asturias)
Lugar de llegada: Carretera Arenas-Panes
Recorrido:  Pico Cabeza del Valle - Valleyu La Cerezal - Prau Bos - Peyu La Leche
La Rondina - Picón de la Cuchilla - Majada de Obrazados
(el recorrido solo de la parte descrita)
Km. recorridos: 17,51 km. (total de la ruta(
Desnivel acumulado: 1.536 metros de subida; 1.497 de bajada (total de la ruta)
Tiempo total ruta:  10:45 (total de la ruta)
Dificultad:  Muy Alta

Mis disculpas por haber dividido esta ruta en dos partes pero entiendo
que se lo merece, un lugar mágico en el que nos adentaremos
en lo salvaje. 
¡¡¡Gracias!!!

lunes, 13 de mayo de 2013

EL BOSQUE ANIMADO


Título original: El bosque animado
Año: 1987
Duración: 108 min.
País:  España
Director: José Luis Cuerda
Guión: Rafael Azcona
Música: José Nieto
Fotografía: Javier Aguirresarobe
Reparto
Alfredo Landa, Miguel Rellán, Manuel Alexandre, Fernando Valverde, 
Alejandra Grepi, Encarna Paso, Amparo Baró, Alicia Hermida, María Isbert, 
Luis Ciges, Paca Gabaldón, Fernando Rey, Antonio Gamero, Alicia Agut, Alicia Sánchez


Sinopsis

   La semana pasada fallecía el actor Alfredo Landa a los ochenta años de edad, aquí os dejo la que para mi es una de sus mejores películas o tal vez la que a mi más me gusta: el bosque animado, una adaptación de la novela homónima del escritor gallego Wenceslao Fernández Flórez. En ella personajes tiernos y humanos se pasean por un mundo de ensueño y protagonizan una telaraña de historias que se entrecruzan: un bandido, un pocero, una niña que trabaja, un chico que no quiere trabajar, una muchacha que emigra y un fantasma que busca compañía.