viernes, 23 de septiembre de 2016

Y SUCEDIÓ QUE....


La niebla desciende casi a la vez que comienza el día, tan lentamente que parece la mar replegándose en una de sus playas, sobre el cielo rojos y azules comienzan a mezclarse....


y en la ladera contraría detrás de las montañas sumidas en completa oscuridad comienza a elevarse un sol, un sol que calentará el valle que ha enfriado la noche...


y ese sol hace que la niebla se repliegue y descienda hacía los valles, mientras comienza a iluminar la montaña...


y sobre ella en un lugar tranquilo uno de los machos que ha estado berreando toda la noche se encama, allí esperará la llegada del atardecer mientras se recupera de la larga noche....


aunque alguno aún sigue berreando y mostrando en su costado las heridas de algún que otro encuentro con un macho rival, aún así él persiste en su berrea...


y al otro lado entre las sombras que oculta la montaña un macho contempla el bosque, el enorme bosque de hayas de donde surgen más atronadores gritos de los machos....


mientras las nubes quieren competir con este singular espectáculo y continúan cubriendo los valles, deslizándose por los recovecos de las montañas, subiendo y bajando tan lentamente como la marea...


orgulloso, henchido, bravo, desafiante, altivo, así se muestra este macho justo antes de descender ladera abajo tal vez en busca de otros machos para entablar pelea...


y ya en el bosque, entre las hayas, se les sigue escuchando y sobre ellas se deslizan corriendo algunos machos, las hayas les cubren, les guardan, les protegen....


por los caminos del bosque, pisando las hojas de otros otoños y las ramas caídas, entre ellas empiezan a escucharse dos ciervos berreando, uno por encima, el otro por debajo....


y finalmente se juntan para salir del hayedo, tal vez para retarse o tal vez para caminar juntos antes de volver a entrar en el bosque y separarse para continuar con su berrea...


y os preguntaréis que es de ella, ellas las ciervas permanecen en los valles, ocultas entre los altos helechos y entre el piornal, esperan, inquietas...


y en el piornal la fría noche ha dejado visibles las muchas telas de araña...


y la luna se muestra en un hermoso cielo azul, curiosa quiere seguir contemplando el espectáculo impresionante que es la berrea de los ciervos.

....................................

El Dalai Lama dijo una vez "una vez al año ve a algún lugar en el que nunca hayas estado antes" y llegó la hora de viajar, de conocer, de descubrir, de vivir nuevas aventuras, de descansar un poco como ya sabéis a mi manera. Durante un tiempo os dejaré con lo que ya está escrito y aprovecho para agradeceros a tod@s los que os pasáis por aquí mi gratitud, mi gratitud por vuestras palabras, por vuestras visitas y por estar ahí.

Muchas gracias y hasta la vuelta

ah y por si me lee, felicidades Bruce!!!!


jueves, 22 de septiembre de 2016

LA BERREA






Fuimos los espectadores únicos de un concierto que estaba ya iniciado cuando en la oscuridad de la noche comenzamos a ascender por las pindias laderas de un pequeño pueblo somedano, cómodamente tomamos asiento de lujo en la mojada hierba debajo de un haya para escuchar como el silencio de la montaña se rompía por los espectaculares bramidos de los machos de los ciervos que parecían acompasados, mientras la claridad comenzaba a descubrir los valles y montañas nos alzamos sobre una de ellas para disfrutar de un nuevo amanecer mientras algunos ciervos se preparaban para dormir y otros persistían aún con las últimas notas, tal vez la naturaleza admirada con semejante espectáculo quiso regalarnos un precioso mar de nubes que cubría casi todos los valles somedanos y más allá de querer poner punto final allí a tanto regalo algunos rebecos se fueron colando en la escena y para poner el remate final algunos de los protagonistas de esa maravillosa orquesta que acababa de sonar se fueron presentando frente a nosotros....

Carlos

miércoles, 21 de septiembre de 2016

EL MONARCA


"En toda mi vida 
de cazador de sonidos de la naturaleza 
nunca antes había asistido a algo igual"

Claus Flor



Las primeras luces del día apenas si iluminan las cumbres de las montañas, debajo un inmenso mar de nubes cubre completamente la profundidad de los valles, el silencio de la mañana se rompe con los potentes bramidos que surgen por todos los rincones, de repente en lo más alto de la montaña se escucha uno mucho más potente que va silenciando lentamente al resto, allí en lo más alto está el monarca, altivo, expectante, esperando para medir sus fuerzas con aquel que vaya a desafiarle, mientras el sol comienza a salir lentamente por el horizonte y él contempla el valle y se perezosamente se encama, allí sobre la montaña pasará el resto del día esperando a que de nuevo llegue el atardecer para volver a romper con su bramido el silencio de estos valles y montañas del Parque Natural de Somiedo.


martes, 20 de septiembre de 2016

VENTANAS (con perdón)


Ventanas de mi cuarto,
de mi cuarto de uno de los millones de gente que nadie sabe quién es
(y si supiesen quién es, ¿qué sabrían?),
dais al misterio de una calle constantemente cruzada por la gente,
a una calle inaccesible a todos los pensamientos,
real, imposiblemente real, evidente, desconocidamente evidente,
con el misterio de las cosas por lo bajo de las piedras y los seres,
con la muerte poniendo humedad en las paredes y cabellos blancos en los hombres,
con el Destino conduciendo el carro de todo por la carretera de nada.

Extraído de "Tabaquería" poema de Fernando Pessoa



Hay puertas que nacieron para ser ventanas....puertas compuestas para paredes descompuestas hechas a retales de lo que va simplemente va sobrando, en la que lo mismo se le incrustan tres o cuatro maderos que se agolpa sobre ella el cemento de la misma masa y es que yo pienso que hay puertas que no nacieron para ser puertas, puertas que siempre en sus deseos mas ocultos quisieron ser simplemente ventanas,  y yo me pregunto si aún hay alguien que siga subiendo a esa puerta sin escaleras, a esa puerta sin escalas, a esa alta puerta y la contemplo, sola, triste y miro ese tono verde pistacho casi recién pintado, y obtengo respuestas, si, la suben pero ni siquiera la abren, suben y la pintan, pero ni la cierran, y esa puerta que no quiso ser puerta y quiso ser una ventana no siente como desde ella sigue pasando la vida, no contempla como discurre lo que acontece en su calle y es que esa puerta nació para ser ventana.

lunes, 19 de septiembre de 2016

QUIETUD


"La palabra "quietud"... me devuelve a uno de los pocos lugares en los que he encontrado la calma perfecta en cuerpo y alma... En cuanto saco mi cámara, descubro la quietud interior, esa sensación profunda de paz que anhelo todos los días. Me pierdo de una manera tan hermosa que es difícil de describir... Mientras me siento, en calma, mirando por el objetivo, mis sentidos se aguzan. El aroma de la tierra me hace sentir arraigada; el sonido de las olas que baten o de la hierba que se mece con el viento, o el balido de una oveja solitaria en la distancia, me hace sentir muy viva; y la vastedad de lo que veo hace que me sienta más grande. Eso es lo que significa vivir en el ahora, que en realidad no es más que la quietud mental y corporal. Mis fotografías nacen de un lugar de emociones. No son un intento de captar la imagen perfecta, sino de apresar el sentimiento que me embarga cuando contemplo las cosas que tengo delante"

Extraido del libro "El arte de la quietud" de Pico Lyer









Quietud, mi respiración se hace más lenta y mi mente ordena a un sorprendido corazón que se detenga... quietud, las sombras comienzan a refrescar lo que el sol calentó durante el día... quietud, un grillo comienza a entonar su melódico cri, cri y dos pájaros se atreven a surcar en ese momento aquellos cielos... quietud, se asoman, miran, se giran, ven, aparecen, se van, vuelven... quietud, mi cámara, el objetivo, el disfrute de mis sentidos... quietud, en cada uno de los clicks que se fueron sucediendo en aquel atardecer... quietud, mi quietud y su melódica quietud...

Carlos