Llevamos ya un buen rato descansando de larga subida que nos condujo a esta cima desde la carretera de Arenas a Panes. Una pequeña montaña pero con unas vistas de auténtico lujo, frente a nosotros los tres Macizos de los Picos de Europa, sentados en la cima acompañados por un plácido sol y con la agradable compañía de l@s compañer@s que nos rodean... pero aún nos quedan muchas sorpresas en esta ruta durante los más de mil quinientos metros de desnivel que aún tenemos que descender.
A continuación voy a intentar relatar la segunda parte de esa gran aventura que fue descubrir estas tierras tan salvajes de los Concejos asturianos de Cabrales y Peñamellera Alta. No me demoro más, pero quiero dejaros antes el el enlace a la primera parte (Hacia lo salvaje I) por si aún no lo habéis leido.
Quien más o quien menos teníamos en mente que la cima era un lugar para quedarse mucho más tiempo, tanto por las vistas como por el agradecido descanso, pero desgraciadamente el tiempo vuela y de que manera lo hace cuando estas disfrutando. Así que abandonamos la cima de Cabeza del Valle, para acercarnos a la segunda de las antenas (a ver si a alguien se le ocurre quitarlas alguna vez) y subir hacía la cercana Cabeza Parda, desde ella contemplamos los perfectos tajos que los ríos Duje y Cares han realizado en los Picos de Europa, dividiéndolos con el paso de los siglos en los tres macizos que lo forman, impresionante verlos desde aquí arriba.
Antes de dejar la cima echamos una última vista al totem de nuestras montañas asturianas, el pico Urriellu que destaca sobremanera entre las montañas que le rodean. Comenzamos el descenso con la vista puesta en los Picos Viguera y el Cueto Cerralosa y dejando de lado todas las canales que van surgiendo a nuestra derecha hasta encontrar un perfecta canal en el lugar conocido como Caspanu y que desciende vertiginosamente hacía el lugar conocido como Valleyu La Cerezal, la canal es preciosa, desde arriba parece no tener fin y lentamente la descendemos hasta llegar a la verde pradera recorrida por un transparente riachuelo de montaña.

Desde allí no queda más que seguir el curso del arroyo en su descenso hacía el valle siguiendo un camino que va faldeando la montaña, espectaculares las vistas sobre el bosque, y montañas de la Peñamellera Alta, un lugar indescriptible al que también se suman enormes cascadas que bajan de las laderas de las montañas. Desde el camino contemplamos un precioso prado en el valle rodeado de árboles, el claro en el bosque se conoce como Prau Bos, hacía allí tenemos que dirigirnos. Llevamos ya un buen rato bajando y apetece "mosquear" un ratito a la sombra de un espino en flor. Pero aún nos encontramos a novecientos metros de altura y nos queda mucho que bajar, así que no queda otra que seguir.
La salida del prado no esta muy marcada y decidimos tomar un camino que baja primero entre las espineras y más adelante localizamos un sendero que se interna en el bosque de hayas, por el continuamos tomando los senderos en bajada, la zona es complicada sin jitar y con muchos senderos que suben y bajan. Atravesamos continuamente preciosos arroyos que se desprenden de la montaña y se precipitan en preciosas cascadas. El sendero nos va descubriendo el hermoso bosque con lugares de cuento de hadas, árboles cubiertos de musgo, cascadas... estamos expectantes y fascinados ya que en cualquier momento puedo aparecer ante nosotros (¿por que no?) un trasgu o una xana.... y así aunque nuestra mente nos indique lo contrario tenemos que seguir descendiendo hacía el río Mildón, apena, apetece quedarse a disfrutar más de este precioso bosque... continuamos el descenso hacía el arroyo de Las lavanderas y seguimos paralelos a él hasta que llegamos a la cabaña de la Redondiella de Bos.

Llegamos a la solitaria cabaña, el prado abandonado se encuentra cubierto de ortigas, alguien me dijo una vez que son buenas para la circulación, así que nada a ortigarse todos. Nos espera una sorpresa después del prado, llegamos al río Mildón y hay que atravesarlo por un "puente", después de todos los pasos que hemos echo durante la ruta por los ríos y sin ningún puente se agradece enormemente llegar a uno. Pero... el puente que cruza el río Mildón es un guardarrail (si, si de esos que se ponen en la carretera y sorprende pensar quien lo habrá puesto ahí), inaudito, indescriptible.
En medio de la nada, alguien ha traído un guardarrail y lo ha puesto ahí para pasar sobre el río. Pues nada, más aventura y unos de pie, otros sentados vamos pasando el puente, impresiona, hay que olvidarse por un momento de que si caes al río estas perdido, baja con tanta fuerza que con un poco de suerte acabase en el Cares en cinco minutos. Pasamos, uno, dos..... finalmente todos acabamos en la otra orilla y una vez a salvo al otro lado miramos el curioso "puente". ¡¡¡Que aventura!!!.

El Mildón es un río muy espectacular y que baja atronadonadoramente en busca del Cares, apenas nos oímos unos a otros de la fuerza que lleva el agua. Nos encontramos en su margen derecha, por ella va un sendero, bueno por decir algo ya que este esta muy perdido, en un continúo sube y baja vamos buscando paso entre las resbaladizas piedras que flanquean el río, una veces acercándonos a su orilla, otras ascendiendo ladera arriba, por pasos complicados y algunos bastante aéreos en los que los únicos agarres son las plantas que nos rodean. Continúan las sorpresas, esos si disfrutando enormemente de la belleza del Mildón y el paisaje que le rodea.
Y bastante entretenidos con el camino llegamos a una foz conocida como el Callejón de las Mestas, donde encontraremos un sendero que va cogiendo altura, faldeando el Cueto Salvoso, indescriptible este tramo, que cantidad de sensaciones pude percibir durante su recorrido, para mi siempre será un lugar mágico, difícil de describir. Nos izamos sobre el Mildón y ahora lo vemos pequeñito, aunque el sonido del agua aún resuena en nuestros oídos. El sendero se encuentra muy bien marcado y discurre por la falda de la montaña, permite ir disfrutando de la belleza de lo que nos rodea y del atardecer mientras llegamos a la Majada de Obrazados.
Allí volvemos a lo cotidiano, el asfalto de la carretera que viene del pueblo de Oceño nos saca de nuestros pensamientos y por ella descendemos hasta el río Cares, allí finalizamos nuestra ruta y esta gran aventura por estas tierras salvajes de Cabrales y la Peñamellera Alta. A mi mente viene otra canción "Wild Horses", estoy seguro de que volveré algún día a recorrer nuevamente estos hermosos lugares.
(completa)
Lugar de salida: Carretera Arenas-Panes (Cabrales - Asturias)
Lugar de llegada: Carretera Arenas-Panes
Recorrido: Pico Cabeza del Valle - Valleyu La Cerezal - Prau Bos - Peyu La Leche
La Rondina - Picón de la Cuchilla - Majada de Obrazados
(el recorrido solo de la parte descrita)
Km. recorridos: 17,51 km. (total de la ruta(
Desnivel acumulado: 1.536 metros de subida; 1.497 de bajada (total de la ruta)
Tiempo total ruta: 10:45 (total de la ruta)
Mis disculpas por haber dividido esta ruta en dos partes pero entiendo
que se lo merece, un lugar mágico en el que nos adentaremos
en lo salvaje.
¡¡¡Gracias!!!